DESAFÍOS PARA LA INFRAESTRUCTURA EN BOLIVIA

Bolivia requiere materializar importantes inversiones para mejorar su infraestructura vial para reducir los costos de transporte en una geografía de marcadas diferencias de altitud entre las ciudades principales y contribuir a aumentar la productividad de la economía y la competitividad de la producción nacional, especialmente en el sector agropecuario.
Un reciente informe del BID, que incluye un diagnóstico sobre la infraestructura boliviana (transporte, telecomunicaciones, agua y energía) señala que si bien en los últimos años el país destinó una significativa inversión pública a la infraestructura vial, quedan todavía los desafíos sobre una gestión de calidad y de un mayor componente de inversión privada.
Los desafíos para el transporte tienen relación con el volumen de las inversiones necesarias para mejorar y mantener las condiciones de las vías, mejorar las capacidades de ejecución de las instituciones ejecutoras y para un plan sostenible para el mantenimiento del patrimonio vial.
Los desafíos para el sector de energía están relacionados con diversificar la matriz eléctrica a través de fuentes de energía renovable y energía renovable no convencional; garantizar el suministro universal, seguro, continuo, confiable y sostenible de electricidad; generar el marco legal y los instrumentos de planificación que fomenten la sostenibilidad financiera, técnica, económica y socio-ambiental del sector y de los proyectos de transmisión y de generación renovable; y desarrollar un marco normativo, institucional y de políticas que promueva el uso eficiente de la energía.
Por otro lado, para cerrar las brechas de cobertura se requiere incrementar los niveles de inversión en áreas periurbanas y rurales, sobre todo en saneamiento. Esto incluye ampliar y mejorar los tratamientos de aguas residuales y optimizar la calidad de los servicios.
En cuanto a las TICs y telecomunicaciones, se recomienda adoptar un enfoque integral que trabaje de manera simultánea sobre las condiciones habilitantes como la infraestructura, el talento digital y un marco adecuado de regulaciones/políticas activas que fomenten la adopción y el uso por parte de los gobiernos, los ciudadanos y las empresas, para lo cual es preciso emprender políticas de alfabetización y transformación digital en los servicios públicos y en el sector productivo.
En el área de recursos minerales se destacan las inversiones para la industrialización del litio en un contexto de mejores precios del mineral y de una mayor demanda, especialmente para la fabricación de baterías.
Finalmente se menciona el megaproyecto del tren bioceánico liderado por Bolivia que pone énfasis en el transporte de carga reduciendo costos y tiempos de traslado. También se señala que Bolivia dispondría este año de una capacidad cercana a 3.100 MW con la puesta en marcha de plantas termoeléctricas en Santa Cruz, Cochabamba y Tarija, con lo que dispondría de un excedente de 1.600 MW que se destinarían a la exportación.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 29/05/2019
Foto: Puesto de peaje