Juan José Landívar: el futuro de las empresas está en la IA

Juan José Landívar Moreno, Gerente General y cofundador de Tiendas 3B Bolivia, compartió con Nueva Economía su visión sobre el impacto de la inteligencia artificial en el futuro empresarial, los nuevos modelos de negocio y los desafíos que enfrentarán las organizaciones para mantenerse competitivas.
La inteligencia artificial está dejando de ser una herramienta de apoyo para convertirse en un factor que podría transformar profundamente la estructura de las empresas. El desafío ya no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en comprender cómo cambiarán los modelos de negocio, la organización del trabajo y las capacidades que permitirán diferenciarse en el mercado.
Esta fue una de las principales reflexiones que compartió Juan José Landívar Moreno, ejecutivo con amplia trayectoria en los sectores de consumo masivo, farmacéutico y retail, durante una visita a las oficinas de Nueva Economía, donde sostuvo un encuentro con la Directora General, Carola Capra.
Landívar, actual Gerente General y Cofundador de Tiendas 3B Bolivia, planteó que el mundo atraviesa una transición comparable con las grandes transformaciones económicas de la historia.
En su análisis, cada época estuvo marcada por el control de un recurso estratégico: la tierra en las sociedades agrícolas, los medios de producción y la energía durante la industrialización y los datos en la era digital. Ahora, el desarrollo de la inteligencia artificial abre una nueva etapa en la que las capacidades de análisis y resolución de problemas comienzan a estar disponibles a una escala antes impensable.
De utilizar inteligencia artificial a trabajar con agentes inteligentes
Uno de los conceptos centrales de la conversación fue el avance de los agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de utilizar información, herramientas y modelos tecnológicos para ejecutar tareas y participar en procesos de decisión.
Según Landívar, esta evolución modificará la relación entre las personas y la tecnología. En lugar de interactuar directamente con múltiples aplicaciones, los usuarios podrán recurrir a agentes que coordinen tareas y se conecten con diferentes sistemas y para las empresas, el cambio podría ser todavía más profundo.
El ejecutivo explicó que las organizaciones han construido tradicionalmente sus operaciones alrededor de sistemas centrales de gestión, como los ERP. Sin embargo, considera que la próxima etapa dará mayor protagonismo a los datos y a los agentes capaces de utilizarlos para ejecutar procesos con mayor autonomía.
Bajo esta perspectiva, la información organizada y disponible para los sistemas inteligentes se convertirá en un activo determinante para la competitividad empresarial.
La transformación comienza por las personas
Más allá de la tecnología, Landívar destacó que uno de los mayores desafíos estará en la capacidad de adaptación de los equipos humanos.
A su juicio, las empresas no podrán afrontar esta transformación únicamente modificando sus estructuras organizacionales o incorporando plataformas digitales. También necesitarán cambiar la manera en que las personas trabajan, coordinan actividades y toman decisiones.
En un escenario donde los agentes inteligentes puedan ejecutar múltiples tareas de forma simultánea, los profesionales tendrán que fortalecer habilidades relacionadas con la dirección, el criterio, la creatividad y la definición de objetivos.
Para Landívar, la disponibilidad creciente de inteligencia artificial no eliminará la necesidad del talento humano. Por el contrario, la intuición, el conocimiento del negocio y la capacidad de formular mejores preguntas podrían adquirir un valor todavía mayor.
Nuevas oportunidades y una competencia diferente
La conversación también abordó las oportunidades que esta transformación representa para los emprendedores.
Landívar considera que el acceso a herramientas tecnológicas y conocimiento especializado está reduciendo algunas barreras para desarrollar nuevos negocios. Sin embargo, advirtió que el acceso al financiamiento y a recursos estratégicos continuará siendo un desafío, especialmente en América Latina.
Asimismo, señaló que la competencia tecnológica mundial no dependerá exclusivamente de quién desarrolle los mejores modelos de inteligencia artificial, sino también del acceso a energía, semiconductores y otros recursos necesarios para sostener su expansión.
Estas transformaciones plantean nuevas preguntas para las empresas bolivianas: ¿cómo prepararse para una economía donde la inteligencia artificial será cada vez más accesible?, ¿qué capacidades deberán desarrollar sus líderes? y ¿dónde estarán las verdaderas ventajas competitivas?
La principal conclusión es que prepararse para la inteligencia artificial no significa solamente adoptar herramientas, sino repensar cómo se crea valor, cómo se trabaja y cómo se construyen empresas capaces de competir en un entorno de transformación acelerada.
Fuente: Nueva Economía
Última actualización 22/10/2026