Bagó y el valor de confiar en su gente
Bagó celebró 50 años en Bolivia. Entre reencuentros y un invitado de inteligencia artificial, El Ojo de Carola descubre cómo una empresa familiar argentina echó raíces en el país confiando en el talento local.
Este martes 20 Bagó celebraba 50 años en Bolivia y allí estaba María Reneé Centellas conversando con él con esa calidez suya que, al parecer, también funciona con los invitados digitales.

Tenía delante a la familia Bagó, a sus directores, a tantas personas queridas que prefirió detener los saludos (enumerar a todos podía tomar otros 50 años). Y cuando Ares le preguntó qué la enorgullecía de ese recorrido, volvió a las personas. A quienes comparten el propósito de llevar bienestar a los bolivianos y están al pie cada día para hacerlo.
Ares pidió que levantaran la mano quienes alguna vez hubieran utilizado un producto de Bagó. Éramos más de 500 invitados y, de pronto, aquellas manos contaban una historia que cada uno podía reconocer en su propia vida. El video conmemorativo había dejado una frase: «La confianza no se hereda, se construye».

Desde Argentina, Sebastián Bagó Ros visiblemente emocionado nos recordó la historia que su padre había iniciado hacía 92 años y que luego continuaron él y su hermano Juan Carlos. En Santa Cruz se hallaban Sebastián y Luciano, de la tercera generación. Una familia veía crecer su historia lejos de casa, en manos de otras personas a las que había aprendido a confiarles mucho.

Los pilares de Bagó son las que la han edificado visiblemente y Sebastián los fue soltando: «Somos nosotros quienes debemos adaptarnos». Así explicó la política del buen vecino. Llegar a un país, respetar su cultura, comprender cómo vive y qué necesita su gente. Escuchándolo, pensaba en cuánto significa esa disposición cuando una empresa se instala en otro lugar. Hay que saber llegar para que, con los años, también la sientan propia.
Durante mi conversación con Luciano Bagó, al despedirme le comenté que siempre había asociado a Bagó con una gran empresa internacional. Descubrir su carácter familiar y su origen argentino me había despertado mucha curiosidad. Cómo se construye una organización con esa proyección, cómo atraviesa generaciones y conserva algo compartido mientras cada país va dándole su propia identidad. En Bolivia, ese encuentro tiene rostros que conocemos muy bien. María Reneé, por supuesto. Y un equipo comprometido con la empresa y con el país.

Sebastián habló de otro principio que ayuda a entenderlo: la libertad y la confianza con las que se relacionan con quienes conducen cada operación. Respaldar su criterio, darles espacio para decidir. Sumadas al respeto por la cultura local, creo que explican una parte importante del éxito de Bagó. La ética, el trabajo, la inversión y la innovación que también mencionó encuentran así personas con capacidad de llevarlos a la práctica.
María Reneé tiene ese dinamismo que hace sospechar que sus días duran más. Una la encuentra acompañando organizaciones, conectando personas, involucrándose en iniciativas. En sostenibilidad, lleva años de constancia y coherencia. Su reputación se ha construido con resultados y con esa manera de estar presente. El cariño que ha ganado también se veía esa noche. Mirándola junto a su equipo, pienso en lo mucho que puede hacer un liderazgo femenino que reúne exigencia y eficiencia sin perder la calidez.
La noche tuvo otros encuentros; compartí mesa con Dora Luz de Dávila acompañada de Raquel Laguna de Davosan, un privilegio conversar con ellas. También, con Lucía Sosa, de Pacto Global, quien entregó un reconocimiento a los homenajeados por su compromiso con la sostenibilidad. Cada vez más empresas entienden que su desarrollo y crecimiento también se juegan ahí, y Bagó es una de ellas.

José Antonio Plubins Romeo, presidente de la Región Andina Sur de Bagó, nos llevó a otra escala. Recordó una etapa en la que eran 30 personas; hoy son 630. Habló de la tecnología incorporada a la planta y del centro de simulación médica de Santa Cruz, donde los profesionales practican cómo responder a situaciones críticas. Son capacidades que se han ido construyendo aquí y que acompañan el crecimiento de la empresa.

Jean Pierre Antelo logró conectarnos a la marca Bagó al mostrarnos una pastilla de Refrianex, ¿Quién no lo ha tomado? Menos de un gramo, y lleva dentro años de investigación y el trabajo de muchas manos. Después se permitió imaginar el prospecto de Bagó: Una dosis diaria de ética durante 50 años y efectos secundarios como empleo digno, familias tranquilas y médicos mejor formados. La advertencia era buenísima: «El uso prolongado genera confianza». Cuando me acerqué a él, se lo dije, "Jean Pierre, qué buena manera de transmitir lo que una empresa puede significar para un país"!

Entre una conversación y otra apareció Jaime Dunn, acompañado de su esposa. Me habló de su intención de construir una organización política con estructura y continuidad. Ahí hay una conversación que merece tiempo, porque esa madurez institucional nos hace falta también en los partidos. Con Gonzalo Chávez, a quien me alegró encontrar como parte del directorio de Bagó, también quedan conversaciones para continuar. Su mirada económica tiene mucho que aportar. Así transcurrió la noche, entre reencuentros, reconocimientos y una comida deliciosa, con ganas de quedarse un rato más al ritmo de los acordes de la guitarra del eximio músico y muy querido Piraí Vaca.
Vuelvo a María Reneé y Ares. Después de recorrer medio siglo, él le planteó la pregunta que abría la siguiente etapa: «¿Qué vamos a hacer con los próximos 50?». Ella habló de seguir cumpliendo el propósito, de continuar trabajando por la salud de los bolivianos. Plubins dejó un desafío muy concreto: sostener el liderazgo y crecer con ética al servicio de la salud.
Bagó tiene una experiencia valiosa para compartir: aprender del país al que llega, respaldar a su gente y darle libertad para actuar. Y, sobre todo, tiene a María Reneé, que esa noche, entre tanta emoción, hasta encontró tiempo para poner en aprietos a un muchacho que todavía no sabe sonrojarse.

Columna de opinión: Por Carola Capra · Última actualización 21/10/2026
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