UPB DESTACA POR SU MODELO EDUCATIVO INNOVADOR

Desde que irrumpió la pandemia, la prioridad de la Universidad Privada Boliviana (UPB) ha sido salvaguardar la salud de toda la comunidad universitaria, desde el personal académico, administrativo hasta los estudiantes. Para eso, se fundó un Comité de Bioseguridad y se activó un Plan de Bioseguridad con las directrices de actuación ante la crisis sanitaria, siguiendo la línea de la OMS y las autoridades.
La oferta académica fue diseñada según el calendario académico modular de la UPB y su aplicación será de forma adaptativa. Vale decir que se irá implementación según las circunstancias y dificultades que puedan surgir en torno a la situación de pandemia mundial.
En la UPB, las clases a distancia llegaron para quedarse, más allá de la situación de emergencia sanitaria, esta modalidad permite llegar a más estudiantes, modernizando las formas de enseñanza y de fortaleza pedagógica.
La institución utiliza distintas plataformas para la educación virtual. Una de sus características es que están divididas en cuatro modos que interactúan entre sí. Aparte de la forma presencial tradicional, hay una modalidad mixta “presencial-remota” que presenta dos opciones: en una se intercambia diariamente la actividad de cada grupo; mientras que en la otra, cada grupo ejecuta una misma actividad durante toda la materia.
En la tercera modalidad, llamada “remota asincrónica”, cada estudiante establece su ritmo de estudio de acuerdo a un cronograma. Por último, en la “modalidad remota sincrónica”, se establecen grupos remotos que combinan clases sincrónicas y actividades asincrónicas.
Más allá de las obvias ventajas en términos de velar por la salud de los estudiantes en el contexto de la pandemia, el programa de educación virtual está pensado para que pueda seguirse desde cualquier punto de Bolivia o incluso desde el exterior. Además, todas las carreras de la UPB están a disposición de los alumnos y alumnas, aunque cabe aclarar que algunas carreras necesitan una mayor carga presencial. Hay carreras, como Derecho, que no requieren de la presencia constante del alumnado, pero también hay otras, como Ingeniería Petrolera, que necesitan una mayor presencia física de los estudiantes. Eventualmente, las clases deben complementarse con la parte presencial, según las posibilidades de cada alumno y alumna.
Por otro lado, el calendario académico modular es de carácter adaptativo y se irá aplicando según las circunstancias y desafíos que conlleve la situación de pandemia.
UPB, ejemplo de fortaleza académica
La UPB es la institución académica con el mayor porcentaje de docentes con grado doctoral en el país. Eso se traduce en un alto nivel de fortaleza académica en los alumnos y alumnas, algo que puede verse en los rankings anuales de universidades. También habría que mencionar la posibilidad de Doble Titulación o la excelente Red Networking que está a disposición de los estudiantes y graduados.
En términos de infraestructura, hay que mencionar los tres campus, ubicados en Cochabamba, La Paz y Santa Cruz. Más allá de haber sido diseñados para brindar el mejor ambiente de enseñanza, cuentan con aulas bimodales, equipadas para brindar clases online combinadas con clases presenciales.
Además, cabe mencionar que la UPB ha ampliado significativamente su oferta en becas de estudio este año, desplegando distintas modalidades de ayuda, incluyendo Becas Sociales, Becas Académicas, Becas Sociales-Trabajo, Becas Culturales y Deportivas, así como el programa de “Los 100 mejores”, que ya cuenta con veinte años de existencia.
Hay diversos diferenciadores que hacen que un estudiante de la UPB se destaque por sobre otros estudiantes. Tienen que ver con la Fortaleza Académica, con su preparación en habilidades blandas, con su capacidad de desempeñare en altos cargos ejecutivos, su conocimiento del inglés o las redes que tiene a su disposición. Pero la característica principal se basa en su sed de liderazgo y de superación.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 16/12/2020