UN GOLPE DE TIMÓN NECESARIO

La economía boliviana atraviesa por una difícil coyuntura expresada en altos déficits externo y fiscal, una situación que amenaza con hacerse insostenible en el futuro.
Por lo tanto, se requiere un ajuste fiscal profundo con una combinación de políticas orientadas a disminuir el gasto corriente, a reducir importaciones, a cualificar la inversión pública, a frenar la caída de las reservas, a flexibilizar del tipo de cambio y a incentivar la inversión privada extranjera.
La urgencia de ese ajuste se hace todavía mayor en la medida en que también se advierte el deterioro de algunos componentes externos como la ralentización de la economía mundial, la disminución de los precios de las materias primas, la desaceleración del comercio global, el surgimiento de una guerra comercial y los nubarrones sobre las finanzas mundiales.
En la medida en que se postergue el ajuste, el país se expone a un acelerado proceso de pérdida de reservas internacionales y aumenta el riesgo de una fuga de capitales. Según pasa el tiempo, las opciones de reacción se hacen más limitadas.
Tal es el análisis contenido en el “Informe sobre la economía boliviana”, publicado por la Fundación Milenio en colaboración institucional con la Fundación Vicente Pazos Kanki. Los autores del documento son los economistas Luis Carlos Jemio y José Luis Evia.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 09/11/2019
Foto: Golpe timon necesario