Tarija y Oruro: más golpeados por la crisis

Tarija y Oruro habrían sido los departamentos cuyas economías resultaron más afectadas por la pandemia del coronavirus, mientras que La Paz y Cochabamba soportaron mejor la crisis económica generada por la pandemia.
Un estudio académico presentado en el “13 Encuentro de Economistas”, organizado por el Banco Central de Bolivia, y premiado en la categoría de “Tema central”, sostiene que la pandemia del coronavirus tuvo un efecto heterogéneo sobre la actividad económica departamental y que impactó con mayor intensidad a unas regiones, mientras que otras fueron más resilientes a la crisis.
El trabajo recomienda que las políticas que se apliquen para la recuperación económica no podrán ser uniformes sino que deberán tendrán que tener en cuenta esos resultados de impacto y sostiene además que la inversión municipal es la más idónea para reactivar la economía en un contexto de desaceleración.
Al segundo trimestre del año, Tarija habría presentado la mayor desaceleración del país con -14.12% respecto al trimestre precedente, mientras que en la caso de Oruro esa tasa habría llegado a -13,27%. El impacto fue también intenso en Santa Cruz (-9,93%) y en Pando (-8,96%).
Más modesto fue el golpe en Potosí (-6,79%), Chuquisaca (-4,15%) y Beni (-3,8%). Cochabamba y La Paz resistieron mejor pues sus tasas de crecimiento fueron de solamente -2,39% y -1,17%, respectivamente. Los datos no se reportan en los informes oficiales y el estudio hizo una estimación para definirlos.
El INE reportó que la economía boliviana presentó hasta el segundo trimestre una contracción de -11%, pero no preció los impactos departamentales.
Los datos forman parte del trabajo académico titulado “Política fiscal durante la crisis del Covid-19 en Bolivia. Implicaciones macroeconómicas a nivel departamental”, cuyos autores son Luis Fernando Escóbar, Miguel Chalup y Samuel Alarcón.
Para determinar los resultados, los autores generaron un modelo económico VAR de frecuencia mixta a través de la cual se encontró la tasa de crecimiento departamental trimestral desestacionalizada.
Los datos señalan que la economía ya venía desacelerándose en 2019, particularmente como resultado de los conflictos políticos de fines de la pasada gestión y que su situación se agravó con la pandemia. Santa Cruz que hasta el tercer trimestre de 2019 crecía al 0,38%, presentó un crecimiento de -0,14% al cuarto trimestre, contracción que se intensifica con la pandemia.
“El impulso fiscal que podrían ejecutar los gobiernos municipales tiene la mayor potencialidad para reactivar la economía en una etapa de desaceleración económica. El instrumento más idóneo es el gasto de capital, a través de la inversión pública”, subraya el estudio.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 26/10/2020