TESTIMONIOS DE BERND STAHMER, IBO BLAZICEVIC.

Publicado el 03 sep 20 - 04:00 AM UTC.
TESTIMONIOS DE BERND STAHMER, IBO BLAZICEVIC.
Foto: Testimonios

BERND STAHMER, PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE COMERCIO E INDUSTRIA BOLIVIANO-ALEMANA

Para Bernd Stahmer, elegido el pasado 14 de julio como nuevo Presidente de la Cámara Alemana, las empresas y marcas extranjeras, en especial las alemanas, tienen una gran importancia en el comercio y la industria boliviana. Lamentablemente, como país carecemos de muchos productos o servicios necesarios de producción propia debido a la falta de tecnología, infraestructura y mercado. Son las marcas y las empresas extranjeras las que llenan este vacío con productos y/o servicios que cuentan con estándares de alta calidad y que fueron previamente probados y adaptados al mercado boliviano. Asimismo, estas marcas y empresas generan un flujo comercial importante tanto dentro como fuera del país y, en muchos casos, ofrecen y promueven empleos de calidad, transmitiendo conocimiento y fomentando el desarrollo empresarial e industrial.


Debemos recordar que muchas empresas fundadas en Bolivia con capitales alemanes, como HANSA Ltda., Droguería Inti S.A., La Papelera S.A. o Corimex Ltda., han logrado traer estándares y metodologías de la cultura de trabajo alemana al país, adaptándolas a nuestro medio.


Bolivia consume varios productos alemanes, sobre todo automóviles, maquinaria de producción e instrumentos del hogar. Dentro del rango de países destino de productos alemanes nos encontramos en el número 119, debido a que el mercado boliviano es pequeño (datos de 2019). Alemania, por su lado, estuvo en 2019 en el lugar 13 del rango de países de donde más productos se importan. Cabe destacar que las relaciones comerciales entre ambos países son estables y están en constante crecimiento.


En fin, es muy difícil explorar el aporte de las marcas o empresas alemanas a Bolivia por lo amplio de su espectro. Sin embargo, creo que es justo decir que, si se ha vivido en Bolivia, se ha convivido con algo alemán para bien.


IBO BLAZICEVIC, PRESIDENTE DE LA CÁMARA NACIONAL DE INDUSTRIAS


Las empresas extranjeras aportan en el incremento de la productividad. Éstas generan transferencia y desarrollo tecnológico al mercado local, tanto en su propia unidad económica como también a sus proveedores y clientes directos e indirectos.


Asimismo, aportan con sistemas de dirección de Gobernanza Corporativa y equipo gerencial altamente competitivo, lo cual permite impulsar al desarrollo de los mercados financiero, comercial, recursos humanos, sistema productivo, entre otras actividades. Por ejemplo, en el sector industrial las empresas extranjeras aplican la política de proveedores, que consiste en coordinar la planificación de la capacidad productiva de los proveedores a nivel tecnológico, bioseguridad, inversión, financiamiento, capacitación del recurso humano, etc. Las empresas extranjeras impulsan la conformación de clústeres de proveedores.


Una de las características de las empresas extranjeras es la permanente inversión y reinversión en capital humano y físico. La capacitación del personal y la inversión en tecnología (software y hardware) son una constante, lo cual permite un desarrollo continuo de productos y mercados para la satisfacción mayor del consumidor.


A su vez, estas prácticas gerenciales de las empresas extranjeras tienen un impacto de Benchmarking en los stakeholders o empresas nacionales relacionadas. Los proveedores, competidores nacionales toman como referencia los productos, servicios o procesos de trabajo de las empresas extranjeras.


Al mismo tiempo, estas empresas tienen como política de trabajo la formalidad, el respeto y cumplimiento de la institucionalidad (normas y entidades), lo cual implica trabajar con sistema de calidad y empleo formal.


En definitiva, el “Know how” de las empresas extranjeras aporta al crecimiento y desarrollo del país.


Situación durante la crisis


Los efectos de la Pandemia del Covid – 19 sobre la industria manufacturera nacional y extranjera, en los primeros 100 días, se dividen en dos periodos:


1) Los primeros 60 días de severa iliquidez general, puesto que sólo el 80% de las industrias denominadas esenciales (alimentos, farmacéuticas e industrias complementarias a las mismas).


2) Los restantes 40 días de vuelta al trabajo de las industrias tanto esenciales como no esenciales. Sin embargo, con problemas de recursos financieros para hacer frente a las obligaciones salariales, tributarias, de seguridad social, proveedores, entre otros.


Las industrias con mayor afectación por el Covid-19 son las denominadas no esenciales como muebles, textiles, calzados, cueros, metalmecánica, muebles y rubros relacionados. Estas industrias experimentan un severo descenso en sus ventas y deben continuar con sus obligaciones salariales, tributarias, seguridad social, pago a proveedores y otros, lo cual les genera iliquidez.


En este contexto, de acuerdo al INE a abril de 2020, el PIB de la Industria Manufacturera cayó a -6,5%, cuando a fines de 2019 se ubicaba en 3,19%, lo que significa descenso de cerca de 10 puntos porcentuales. Se trata de la mayor contracción de la actividad económica industrial de los últimos 40 años. No obstante, la industria sigue y seguirá trabajando con denodado esfuerzo para abastecer a los mercados.


El INE señala que el desempleo a junio de 2020 subió a 9,6%, cuando a finales de 2019 se ubicaba en 4,8%.


En el sector industrial la población cesante afectada pasó de 8% en abril, a 14% en mayo y 9% en junio de 2020, evidenciando el efecto de la contracción económica.



Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 03/09/2020