TENDENCIAS EN LA ENSEÑANZA UNIVERSITARIA

La educación debería ser un ámbito en constante evolución y adaptable a los contextos que se presentan en la actualidad. Con la llegada del coronavirus, el proceso enseñanza-aprendizaje tuvo que sufrir muchas transformaciones para poder dar continuidad al proceso de formación de los estudiantes.
A partir de esta experiencia, todas las instituciones de educación superior deberían estar preparadas para posibles escenarios similares y prever situaciones que impidan la presencia en las aulas.
Ante un futuro incierto, sobre todo por la insistente presencia del coronavirus en el mundo, ¿qué se debería esperar de la enseñanza universitaria a mediano y largo plazo?
En primera instancia, las universidades deben estar preparadas para formar jóvenes que estén listos para entrar a un mundo laboral cada vez más demandante y cambiante, que exige innovación, creatividad y pensamiento crítico. Durante muchos años no se ha cuestionado a la educación superior. Es importante revisar el proceso, el fin y la vocación.
De acuerdo a la Escuela de Postgrado de la Universidad Continental de Perú, las tendencias en la educación superior son:
El estudiante como centro
Lo primero que debe cambiar para una educación moderna es colocar al estudiante como el centro del aprendizaje. Los docentes ya no deben preguntarse “¿qué es lo que voy a enseñar?”, sino, “¿qué es lo que mis alumnos van a aprender hoy?”. Este cambio de enfoque puede hacer una gran diferencia, ya que de esto dependerá la forma en que se diseñe el modelo de aprendizaje. Este nuevo diseño implica pasar de actividades de enseñanza a las de aprendizaje.
Es indispensable que los docentes de educación superior tengan muy claro el objetivo que deben alcanzar sus estudiantes, cómo lo van a evidenciar y con qué recursos y/o materiales lograrán este objetivo de aprendizaje. De esta manera, se le otorga la prioridad a la secuencia de actividades que debe de seguir el estudiante, y la actividad del docente pasa a un segundo plano.
Nueva gestión curricular
Existe un aumento en la demanda en educación superior, lo que llega acompañado de nuevas exigencias. Los estudiantes esperan una formación ligada al mundo laboral y las necesidades que esto requiere.
Por lo tanto, se espera una educación orientada a competencias generales que reconozca y considere los problemas reales del contexto y esté adecuado a las características de los estudiantes. ¿Cómo lograr esto? Mediante una gestión efectiva de un currículo acorde con estas demandas.
Este nuevo currículo debe considerar contenido que involucre a los estudiantes el pensamiento crítico, la resolución de problemas, enfoques multidisciplinarios y la colaboración. A través de esto, se logra que éstos relacionen su educación con situaciones del mundo real, empleando un aprendizaje basado en proyectos, desafíos y preguntas.
Gestión de tecnologías de información
Las TIC representan una oportunidad y un desafío, ya que significan una tarea para encontrarles un uso que colabore hacia una sociedad más inclusiva, que fomente la colaboración, la creatividad y la distribución del conocimiento. La transformación digital no puede ser ajena a las aulas en las universidades. La tecnología debe de ser una herramienta para acercar a los jóvenes al mundo real.
Gracias a las TIC, el manejo del aula ya no será sólo tarea del profesor, pues las aulas virtuales permitirán una mayor colaboración entre estudiantes y permitirá tener al docente más cerca.
Además, estas herramientas permitirán un mejor monitoreo y medición de los objetivos de la clase. Las TIC ofrecen una gran variedad de oportunidades innovadoras para el seguimiento de los aprendizajes de cada estudiante, y del desempeño de los docentes y los sistemas educativos.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 16/12/2020