SUSTENTABILIDAD EN LA CULTURA EMPRESARIAL

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) 16 de los 17 años con mayor temperatura se registraron durante el siglo XXI. Es aquí donde la sustentabilidad comienza a tener un rol fundamental y nace como una alternativa para comenzar a mitigar las huellas que los procesos productivos modernos dejan en el planeta. Actualmente, muchas empresas que están conscientes del problema ya comenzaron a tomar acciones y están incorporando este concepto como uno de sus pilares dentro de su cultura empresarial.
La conciencia social respecto al cambio climático ha repercutido en los consumidores y clientes, quienes han desarrollado una preferencia por productos o servicios amigables con el medio ambiente. Según Neilsen Corporation, tomando en cuenta dos productos de consumo con similares características, las ventas del sustentable crecieron en un 4% y para el que no lo es sólo un 1%. Además, las personas están dispuestas a pagar más por bienes y servicios que estén comprometidos con el planeta, sobre todo las nuevas generaciones: los Millennials y la Generación Z, pues son quienes han mostrado más interés en el fomento y aplicabilidad de la sostenibilidad.
En esta misma línea, Carola Capra, presidenta ejecutiva de Grupo Nueva Economía, señala que muchas de las corporaciones que han tomado la decisión de operar bajo estos esquemas de impacto tienen la premisa de que una empresa responsable se transforma en una empresa competitiva.
''Por otro lado, los consumidores, principalmente quienes forman parte de la generación nacida a fines del siglo pasado e inicios de éste, buscan productos que sean social y ambientalmente responsables, por lo que las empresas ya están dando mayor relevancia a factores de largo plazo de la producción sustentable, más allá de los costos'', comentó.
Por otro lado, no solo el punto de vista del consumidor es importante, sino el de los trabajadores también. Para las nuevas generaciones de profesionales, que la empresa esté comprometida con el medio ambiente es un factor determinante para elegir dónde trabajar. Los colaboradores que son parte de estas empresas se sienten orgullosos y están más comprometidos con el trabajo.
Para que este nuevo rol activo y colaborador en el desarrollo del sector privado se expanda, Capra enfatiza en que es importante que pueda ser impulsado y acompañado por el sector público a través de medidas institucionales y políticas públicas que garanticen la sostenibilidad del compromiso privado.
''Por otro lado, el sector público debe focalizar su esfuerzo en promover y fortalecer el núcleo de esta dinámica: los emprendedores sociales. Son éstos quienes crean y gestionan, a través de sus emprendimientos, soluciones que atacan problemas que ni los gobiernos, ni la cooperación, ni las empresas tradicionales han logrados resolver. A ellos se suman los inversionistas de impacto que pueden mostrar claramente el impacto económico y financiero que implica financiar a este tipo de empresarios'', dijo.
¿Cómo esto influye en el sector emprendedor y empresarial?
De acuerdo a Erica Barbosa, directora de soluciones financieras en la Fundación McConnell, la economía de impacto puede influir en el ecosistema emprendedor y empresarial de varias maneras:
- Para el emprendedor significa que hay mayor acceso a diferentes formas de capital que puede necesitar para llevar su emprendimiento de una idea a la implementación y, eventualmente, a una escala interesante. ''Actualmente, los emprendedores tienen mayor conciencia sobre sus impactos sociales y ambientales desde el comienzo: políticas de empleo, sistemas de buen gobierno, equidad de género, impacto ambiental, impacto de las cadenas productivas, etc. Esto muy positivo porque es más fácil incorporar estos valores y consideraciones al inicio, que tratar de cambiar formas institucionales más establecidas a futuro'', agregó.
- ''A su vez, las empresas más establecidas a nivel mundial tienen cada vez más presión para mitigar sus impactos negativos, incrementar sus impactos socio-ambientales positivos y ser explícitos sobre sus estrategias de transición para alcanzar economías de bajo carbono y más equitativas, en gran medida, por la urgencia de alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible y trabajar en la crisis climática que afrontamos. Los inversores institucionales y dueños de activos cada vez demandan más transparencia y demostración de estrategias de impacto positivo. Estamos apuntando y avanzando cada vez más hacia las economías de impacto en todas partes del mundo'', subrayó.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 02/03/2020
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