Retos para las economías andinas

Publicado el 11 ago 20 - 04:00 AM UTC.
Retos para las economías andinas
Foto: Economia Andina

La pandemia del coronavirus presentará a los países andinos retos en los frentes: macroeconómico, social y productivo, según un estudio del BID que establece que Ecuador y Bolivia son los países más vulnerables -sanitaria y económicamente- para afrontar los desafíos del período post coronavirus.

La región terminará con mayores deudas y peores resultados fiscales. Se recomienda el diseño de estrategias que posibiliten un alivio fiscal como sobretasas solidarias temporales, racionalización del gasto fiscal y de los subsidios generalizados.


La crisis impactará en los indicadores de empleo y pobreza, lo que representará un retroceso en las ganancias sociales alcanzadas en términos de movilidad social.


En el frente productivo, la crisis puso en evidencia retos estructurales como la necesidad de superar la dependencia de sectores extractivos, la brecha digital y desafíos como la atención a los sectores más afectados por el confinamiento como los de turismo y recreación, así como el reposicionamiento de las cadenas de valor. Es urgente el apoyo a las microempresas por su contribución al empleo y al ritmo de actividad económica.


“Fomentar el aumento en innovación es un objetivo que debería ser primordial en el post Covid ya que la innovación es el factor más importante para explicar la resiliencia de las empresas y el crecimiento en la productividad agregada”, recomienda el documento.


Los sectores agrícola, ganadero y ciertas industrias (químicas) serían los menos afectados y en algunos casos, hasta podrían crecer. Aunque la agricultura en la región es de baja productividad, esto podría revertirse si se invierte en infraestructura rural. Por lo tanto, podrían ser parte de una estrategia de crecimiento post-Covid.


Aunque la región ha estado poco insertada en las cadenas globales de valor, el replanteamiento de esas cadenas a consecuencia de la pandemia abre oportunidades para que los países andinos capten algunos de los eslabones de encadenamientos productivos que se están moviendo fuera de China.


En el caso boliviano se subraya que las medidas extraordinarias para atender la crisis sanitaria y económica incrementarán las necesidades de financiamiento. Dada la magnitud de la crisis, será necesario contar con mayor espacio fiscal, el cual podría venir de un mayor endeudamiento y de la reasignación del gasto.


Bolivia está muy expuesta al efecto del impacto Covid-19 sobre el comercio internacional. Los principales canales de transmisión serán el comercio internacional de materias primas y la caída abrupta en precios y volúmenes de los productos primarios en los que se


concentran sus exportaciones. El tipo de cambio fijo, el limitado espacio fiscal y la reducción de las reservas limitan su capacidad de reacción.


Se sugiere integrar a las empresas de menor tamaño en las cadenas de valor de las compañías más grandes mediante la formalización empresarial y la mejora de sus estándares de producción y organización. Así, éstas conseguirán posesionarse como proveedores confiables de las grandes.


Se recomienda facilitar a todas las empresas los procesos de adaptación a los nuevos modelos de negocio basados en la innovación, la adopción de la tecnológica, el uso intensivo de TICs y el acceso masivo a la conectividad de internet de alta velocidad.


La agenda de mediano plazo de Bolivia deberá considerar políticas efectivas para reducir la informalidad y el grado de precariedad de los empleos, lo que exigiría la flexibilización de las políticas laborales.


La pandemia del Covid-19 puso de manifiesto la necesidad de reestructurar la seguridad social ante la falta de acceso universal a servicios de salud de calidad independientemente de la condición laboral.


Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 11/08/2020