RADIOGRAFÍA DEL SECTOR SALUD

El Sistema Nacional de Salud en Bolivia es el conjunto de entidades, instituciones y organizaciones (sistema público, seguro social de corto plazo, iglesias, instituciones privadas con y sin fines de lucro, y la medicina tradicional) que prestan servicios de salud y están reguladas por el Ministerio de Salud, entidad que tiene el rol de normar, evaluar, supervisar y fiscalizar dicho sistema en el marco de las leyes vigentes.
En el tema de salud pública, Bolivia es uno de los países que tiene más bajo presupuesto. Según el Banco Mundial (BM), en 2013 era de 84 dólares por persona al año; subió a 92 en 2015, pero sigue siendo el menor, seguido por Ecuador y Paraguay, que gastan 126, y Venezuela 138.
Entre los países de América del Sur, Bolivia tiene uno de los índices más bajos en número de camas dentro de un hospital. Datos del Ministerio de Salud y del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que la capacidad hospitalaria del sistema de salud en Bolivia alcanza a 12.000 camas para una población estimada en 11 millones de habitantes. Esto determina una relación de 1,1 camas por cada mil habitantes.
¿Cómo es la Salud Pública en el país?

Perspectivas
El Gobierno de Jeanine Añez anunció que incrementará 10% al presupuesto destinado a la Salud Pública boliviana en la gestión 2021. La Presidenta informó que su administración aceleró este año las inversiones para fortalecer el sistema sanitario frente a la pandemia del COVID-19.
Este anuncio lo hizo durante su informe a la nación por el aniversario de la independencia de Bolivia. La Primera Mandataria señaló que el objetivo común de los bolivianos debe apuntar a subsanar las profundas carencias que tiene el actual sistema nacional de salud.
“No importa el color de los gobiernos que vengan, porque si estos gobiernos sostienen un presupuesto del salud del 10 por ciento alcanzaremos un sistema de salud que garantice que en Bolivia nadie pierda la vida por falta de una buena atención médica”, remarcó.
Los intentos que realizó el Gobierno este año para ajustar el Presupuesto General del Estado (PGE) y designar 10% para la salud de los bolivianos fueron bloqueados por la oposición en la Asamblea Legislativa.
Frente a ese problema, la Presidente reafirmó el compromiso de las autoridades del Gobierno para construir un mejor servicio de salud con la ayuda de los diversos sectores y organizaciones de la sociedad.
Situación de clínicas y hospitales
Bolivia goza del Sistema Nacional de Salud compuesto por un conjunto de entidades, instituciones y organizaciones (sistema público, seguro social de corto plazo, iglesias, instituciones privadas con y sin fines de lucro y la medicina tradicional) que prestan servicios de salud y están reguladas por el Ministerio de Salud, entidad que tiene el rol de normar, evaluar, supervisar y fiscalizar el sistema en el marco de las leyes vigentes.
Los centros de atención de salud en el país se dividen en cuatro niveles, de acuerdo con la complejidad de las prestaciones sanitarias que brindan. La ley establece que los centros de primer y segundo nivel son responsabilidad de los municipios; mientras que los hospitales de tercer y cuarto nivel, que deben tener todas las especialidades, son administrados por los gobiernos departamentales.
De acuerdo a información del Colegio Médico de La Paz, en Bolivia hay 34 hospitales de tercer nivel, de los cuales el 80% tiene equipamiento obsoleto e infraestructura que data de hasta 90 años.
Según el Ministerio de Salud, estos 34 hospitales están asentados en siete departamentos del país, siendo Beni y Pando las regiones que aún no cuentan con este tipo de nosocomios. Sin embargo, en estos dos departamentos ya se estarían construyendo centros de ese nivel.
En el departamento de La Paz existen nueve hospitales de tercer nivel públicos, otros nueve se dividen entre los de la seguridad social y privados.
Según datos del SEDES, además de esos nosocomios, en el departamento hay 21 establecimientos de segundo nivel y 724 de primer nivel, siendo que la mayoría de estos últimos funciona en el área rural.
Datos relevantes
Bolivia tiene uno de los índices más bajos en número de camas dentro de un hospital. Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) señalan que la capacidad hospitalaria del sistema de salud en Bolivia alcanza a 12.000 camas para una población estimada en 11 millones de habitantes.
Esto quiere decir que el país tiene una relación de 1,1 camas por cada mil habitantes. En mejor situación están Brasil, con 2,4 camas; y Chile que cuenta con 2,1 por cada mil habitantes.
Situación de las farmacias
De acuerdo a la Estrategia Nacional de Medicamentos Genéricos, del Ministerio de Salud de Bolivia, en el mercado farmacéutico del país existen 9.607 fármacos legalmente registrados, de los cuales se comercializan 5.518. De este total, un 27% corresponde a medicinas esenciales y 21 % se comercializa con nombre genérico, es decir que por cada producto de esta categoría se distribuyen en el mercado cuatro variedades comerciales.
El mismo documento indica que en Bolivia los medicamentos no están al alcance de todos. El gasto público que se hace en fármacos es de $41.21 millones y el gasto farmacéutico total es de $169.6 millones.
Por su parte, el gasto privado en estos productos de sanidad asciende a 128.8 millones, frente a un gasto en salud total de $728.23 millones. Esto significa que un 41% del total de gasto en salud se emplea en medicinas. Sin embargo, el acceso del 100% de la población no está garantizado, pues existen pacientes que carecen de medios y que no reciben medicinas de forma gratuita.
De acuerdo al Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), en los primeros cinco meses del año, las importaciones de medicamentos totalizaron 92 millones por la compra de 3654 toneladas, experimentando un crecimiento del 2% en volumen, pero una baja del 7,5% en términos de valor, comparado al mismo periodo de 2019.
Situación en la Industria Farmacéutica
La estructura de la industria farmacéutica boliviana cuenta con cuatro actores principales: los productores industriales o laboratorios farmacéuticos, los importadores (distribuidores), las farmacias y los consumidores, sin dejar de lado la fuerte participación y presencia del sector ilegal: el contrabando.
Hasta enero del 2018, datos procesados de la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (AGEMED) indican que existen 29 laboratorios farmacéuticos, 21 fabricantes de productos cosméticos, 28 fabricantes de productos naturales, 6 laboratorios galénicos y otros 23 establecimientos dedicados a producir gases medicinales, productos de higiene doméstica, insumos médicos y otros.
De acuerdo a información de la Cámara de la Industria Farmacéutica (Cifabol), de acuerdo a datos obtenidos antes de la emergencia sanitaria, el mercado farmacéutico nacional ascendía a aproximadamente 400 millones de dólares. En el mercado público la participación era cercana al 60% y en el mercado privado estaba bordeando el 30% de participación con medicamentos producidos en el país.
Según la Cifabol, uno de sus mayores desafíos es incrementar su participación tanto en el mercado público como en el privado. Para ello se precisa de políticas gubernamentales que permitan mejorar la competitividad y generar esa soberanía farmacéutica a la que apuntan los países de la región. Esta institución considera que las industrias pueden generar mayores fuentes de trabajo calificado en acuerdo con las universidades, y realizar inversiones en maquinarias y equipos de última generación para mantenerse competitivas en el país y estar en condiciones de exportar a otros mercados. Sin embargo, para lograrlo, el esfuerzo debe estar acompañado y sostenido por una política y acciones del gobierno boliviano que generen condiciones apropiadas de mercado para la producción nacional de medicamentos que permitan el desarrollo en un ambiente de seguridad jurídica para las industrias, con especial énfasis en la normativa laboral, impositiva y la celeridad que deben tener los procesos de contratación pública de insumos y medicamento en cuanto al pronto pago por las provisiones de los mismos.
Situación en los Laboratorios
Los laboratorios clínicos son un eslabón de gran importancia en la preservación de la salud, pues permiten al médico realizar un diagnóstico más certero y brindar un tratamiento oportuno.
Estos establecimientos son el lugar donde los técnicos y profesionales en análisis clínicos examinan muestras biológicas humanas que contribuyen al estudio, prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades.
El Laboratorio Clínico es una herramienta primordial para el área médica, ya que por medio de éste se diagnostican diferentes patologías. Del mismo modo, se realizan estudios para establecer el tipo de tratamiento que se debe administrar al paciente, al igual que el seguimiento del mismo.
En muchas ocasiones, un diagnóstico médico depende de unos análisis clínicos de calidad, pues sus características son la precisión y confiabilidad de sus resultados. A partir de éstos, el especialista decide qué es lo mejor para tratar determinada enfermedad, así como lo más conveniente para el paciente, de acuerdo con sus características personales.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 08/10/2020