Para la refinería de Cochabamba

Publicado el 04 sep 20 - 04:00 AM UTC.
Para la refinería de Cochabamba
Foto: Refineria Cochabamba

La refinería Gualberto Villarroel de Cochabamba paró operaciones por falta de petróleo crudo en su planta, según los trabajadores petroleros, que denunciaron la carencia de un plan estratégico para encarar la crítica situación, observando un comportamiento negligente de las autoridades de YPFB.

“Los trabajadores petroleros de Cochabamba estamos muy preocupados por la difícil situación económica por la que atraviesa YPFB y en particular la refinería Gualberto Villarroel como consecuencia de la politización con la que autoridades gubernamentales impusieron en YPFB y subsidiarias a personal obsecuente que han ejercido sus funciones de forma parcializada y política”, señala el manifiesto público firmado por el sindicato.


El documento indica que uno de los factores es la falta de previsión en prospección, exploración, explotación de campos petroleros, abandono en previsiones para importación de crudo, para que por lo menos permita a las dos refinerías trabajar eficientemente.


Son claros en identificar la carencia de un plan estratégico que responda la situación crítica y actual, y observan un pésimo comportamiento de autoridades anteriores y actuales que, sólo se interesan en obtener ventajas de sus cargos y en satisfacer apetitos políticos partidarios.


Las utilidades de la estatal petrolera registran una caída desde 2017 cuando alcanzaron 35 millones de dólares, para llegar a 22 millones en 2018 y en 2019 alcanzaron a menos de un millón de dólares. Esto es producto de que desde 2016 se designó a personal por su color político, en muchos casos sin conocimiento o experiencia técnica, lo que le restó perspectiva empresarial al desarrollo a las refinerías.


“Que la opinión pública conozca la verdad de la famosa nacionalización en 2007, cuando los bolivianos compramos y pagamos a Petrobras 112 millones de dólares por las dos refinerías y como medida política se amplió la capacidad de procesamiento con una inversión de 620 millones de dólares, que dejó endeudada a la empresa y sin acompañar con proyectos y políticas empresariales”, aclara el pronunciamiento. .


Explica que la instalación y ampliación de la refinería en Cochabamba incrementó la capacidad de procesamiento de petróleo crudo a 39.750 barriles por día (BPD), pero a la fecha la planta opera al 59% de su capacidad instalada, sólo cuando existe crudo, de lo contrario paraliza operaciones.


 Otro gran problema identificado fue la administración, toda vez que la empresa es utilizada por gerentes y autoridades para contratar personal improvisado, se cambian directores para acomodar a jefes bajo la complicidad de gerencias


Finalmente el sindicato exige el esclarecimiento de los múltiples actos de corrupción y se transparenten los reportes de balances económicos y las utilidades de la empresa. Además se pide se planifique de manera inmediata el proyecto para la importación de petróleo crudo y se acabe con las reestructuraciones.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 04/09/2020