PROYECCIONES DE LA ECONOMÍA BOLIVIANA

“Para el 2021, la CEPAL proyecta una ligera recuperación de la actividad económica con un crecimiento en torno al 3%. Las perspectivas de crecimiento estarán limitadas por la relativa debilidad de la demanda externa, así como por el estrecho espacio disponible para instrumentar políticas orientadas la reactivación económica. En dicho escenario, bajo el supuesto que se mantendrá el régimen de tipo de cambio, el mayor dinamismo de la demanda interna se traducirá en un ligero repunte de la inflación, así como un deterioro del balance en cuenta corriente. Aunque el déficit fiscal se reducirá con respecto de lo observado en 2020, este será cercano a un 8% del PIB en 2021”.
Bolivia, agenda pendiente
- Fortalecer los fundamentos económicos.
- Frenar el déficit fiscal.
- Revertir el déficit comercial.
- Detener la pérdida de reservas.
- Endeudamiento razonable.
- Salida al tipo de cambio.
- Estimular la inversión.
- Cualificar la inversión pública.
- Evitar que la crisis de liquidez derive en crisis de solvencia.
- Invertir en exploración.
- Alianzas público-privadas.
- Medidas económicas integrales de oferta y de demanda.
La crisis económica requiere un plan integral con soluciones transversales y reales. Una propuesta que, preservando la estabilidad, genere certidumbre en la población y en los agentes económicos.
Que sume los esfuerzos de moros y cristianos y no genere divisiones. Que muestre la acción y el liderazgo estatal.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 29/01/2021