OPTIMISMO ECONÓMICO

Publicado el 23 sep 20 - 04:00 AM UTC.
OPTIMISMO ECONÓMICO
Foto: OECD

Las perspectivas económicas mundiales son menos pesimistas, pero los riesgos y la incertidumbre continúan siendo elevados, según el más reciente informe de la OECD que indica que, si bien la flexibilización de las medidas de confinamiento ha permitido una recuperación de la economía, la confianza es todavía frágil.

El organismo prevé que el PIB mundial disminuya este año en 4,5% y que repuntará en 5% en 2021. La caída en la producción mundial en 2020 es menor a la esperada, aunque se advierte que la recuperación perdió dinamismo durante el verano.


El documento indica que un poco más de la mitad de la disminución de la producción entre enero y abril se había restablecido para julio, pero con marcadas diferencias entre países. China, Estados Unidos y Europa presentan un desempeño alentador, mientras que en India, México y Sudáfrica los resultados son más débiles.


La percepción de la OECD es coincidente con la del Deutsche Bank que estimó que la recuperación está siendo “significativamente más rápida” a la esperada debido a los estímulos gubernamentales y de los bancos centrales, así como al éxito de algunos países en la contención del virus.


Es necesario mantener el apoyo a las políticas fiscales, monetarias y estructurales para preservar la confianza y limitar incertidumbre, remarca la OECD.


Se indica que la recuperación de la demanda mundial, particularmente en China ayudó a los precios de los productos básicos a fortalecer y a mejorar el apetito por el riesgo en los mercados financieros.


Hasta el momento, la producción se recuperó rápidamente tras la flexibilización de las medidas de confinamiento y la reapertura inicial de las empresas.


El gasto de los hogares en bienes duraderos se ha recuperado relativamente rápido, pero el gasto en servicios, especialmente los que requieren una estrecha proximidad entre los trabajadores y los consumidores o los servicios internacionales viajes, permanece contraído.


Aunque las horas trabajadas han disminuido significativamente en todas partes, los planes de apoyo del gobierno ayudaron a mantener los ingresos del hogar.


La inversión empresarial y el comercio internacional siguen siendo débiles, lo que frena el repunte de la industria manufacturera, una producción que en muchas economías está orientada a la exportación.


Las perspectivas están sujetas a una considerable incertidumbre y las proyecciones dependen de los supuestos sobre la propagación del virus y la evolución de las políticas.


Las proyecciones suponen que continuarán los brotes locales esporádicos del virus los que serán abordados mediante intervenciones locales específicas pero ya no con cierres nacionales. Una vacuna de acceso generalizado recién estará disponible a fines de 2021.


Si la amenaza del coronavirus se desvanece más rápido de lo esperado, la mejora de la confianza podría impulsar actividad mundial de manera significativa en 2021. Sin embargo, un resurgimiento más fuerte del virus o medidas más estrictas de contención podrían reducir de 2 a 3 puntos porcentuales el crecimiento mundial en 2021, con un mayor desempleo y un prolongado período de inversiones débiles.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 23/09/2020