Medidas para reactivar empresas y Mipymes

Se suman instituciones, al planteamiento del Banco Mundial, de dotar varias herramientas para que las empresas y las Mipymes puedan lidiar con la pandemia y encaminar su proceso de desarrollo para recuperar lo que perdieron el año 2020.
Propuestas que van desde acelerar el ingreso digital hasta el financiamiento, así como políticas fiscales de apoyo.
Una gran realidad es que la pandemia provocó iliquidez en las empresas, debido a las medidas dispuestas por los gobiernos en la región. En Bolivia, se aplicó una cuarentena rígida casi tres meses, lo que obligó al Gobierno a generar recursos para otorgar bonos sociales a las familias, aunque solo por una vez a comparación de países vecinos, que la ayuda se extendió por varios meses.
El virus del covid-19 y sus efectos mediatos ha logrado el cierre de empresas y el aumento del desempleo dejando a millones de personas sin su fuente de trabajo, y aumentó la pobreza en la región, y los organismos internacionales señalan que se retrocedió en los avances que se dieron en la última década a raíz del alto precio de las materias primas.
Caroline Freund, directora mundial de Comercio, Inversión y Competitividad del Banco Mundial, en su artículo y Jean Pesme, Global Director of Finance, en su concepto de opinión plantean cinco pasos para que los gobiernos ayuden a las empresas.
Asimismo, Microsoft creó “Reimagina tu PYME”, un evento virtual para mejorar la agilidad de las PyMEs, la velocidad de comercialización y la estabilidad para reinventarse con éxito para el futuro. Las PyMEs son el motor de crecimiento y desarrollo en la economía en América Latina y para ayudarlas en su jornada de adaptación, transformación y reinvención de su negocio.
Según los datos, el empresariado boliviano reportó más de 400 mil empleos, y solo en la industria nacional el número de pérdidas fue de 70.000. Plantearon varias propuestas para encarar la reactivación de la economía, como la flexibilización laboral, acceso a financiamiento, seguridad jurídica para la inversión y apoyo económico.

Los ingresos de las empresas de los países en desarrollo se vieron especialmente afectados, ya que se redujeron en un 70 % en el punto álgido de la crisis, frente a sólo un 45 % en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El Grupo Banco Mundial ha recopilado y analizado datos de empresas de todo el mundo sobre los impactos de la covid-19, al tiempo que ha monitoreado el alcance de la asistencia proporcionada por los encargados de la formulación de políticas.
“Hemos realizado un seguimiento de las numerosas medidas de políticas adoptadas por los Gobiernos entre ellas unas 1600 medidas de apoyo a las pequeñas y medianas empresas (pymes) en 135 países, así como de las más de 3400 medidas del sector financiero en 156 países.
En nuestra última nota sobre el apoyo a las empresas en la reestructuración y la recuperación, basada en los datos más recientes, se formulan recomendaciones sobre la mejor manera de ayudar al sector privado durante la recuperación”, señalan los autores del ente internacional.
Entre tanto los economistas del Banco Mundial sostienen que la Covid-19 continúa afectando fuertemente a las empresas, especialmente en los países en desarrollo, donde la asistencia pública ha sido limitada y desigual.
Entre los principales planteamientos; Primero, los programas de apoyo a las empresas deben depender del Estado y estar vinculados a objetivos claros de recuperación, como el control del virus y la posibilidad de operar a plena capacidad. También deben incluir criterios sencillos y transparentes. Toda la ayuda debe basarse en datos en la medida de lo posible, evitando al mismo tiempo favoritismos indebidos hacia las empresas estatales.
En segundo lugar, la información sobre los programas de asistencia, los marcos de insolvencia y las opciones de reestructuración deben comunicarse bien y ampliamente.
La falta de conocimiento ha sido un impedimento clave para acceder al apoyo en materia de políticas, especialmente para los grupos desfavorecidos.

Mientras que el tercer planteamiento, señalan la elección de los instrumentos de financiamiento para apoyar a las empresas —ya sea deuda, capital o una combinación de ambos— debe estar determinada por el tamaño de los pasivos financieros. Para las empresas viables con poca deuda, las garantías de préstamo deben seguir siendo el instrumento preferido, aunque con términos y condiciones menos generosos. En el caso de las empresas con grandes pasivos financieros, puede ser conveniente una combinación adecuada de financiamiento de capital/cuasi capital y reestructuración de la deuda. Incluso con ayuda, algunas empresas quizás necesiten reestructurar sus deudas.
Y en cuarto lugar el Banco Mundial señala que unos marcos sólidos de insolvencia y reestructuración, incluidos los procesos de reestructuración de la deuda sancionados por los tribunales, las soluciones extrajudiciales y los procesos de quiebras simplificados para las pymes, pueden ayudar a resolver las dificultades financieras, mantener los recursos productivos y proteger la estabilidad financiera.
Por su parte Microsoft informa que 7 de cada 10 PyMEs declaran que su capacidad de adaptarse a la nueva normalidad será su mayor desafío en 2021. Durante la pandemia de covid-19, las pequeñas y medianas empresas han sido las más afectadas, y a diario batallan por sobrevivir, adaptarse y re imaginar sus negocios.
De acuerdo con un estudio, 83 % de las PyMEs han declarado que han realizado cambios en sus organizaciones después de la pandemia y más aún, 72 % de estas declaran que su capacidad de adaptarse a la nueva normalidad ha sido y será su mayor desafío en 2021.
Diego Bekerman, gerente General para clientes pequeños, medianos y corporativos en Microsoft Latinoamérica, informó que hay más de 16 millones de PyMEs en Latinoamérica, que representan más del 99% de las organizaciones en el mercado. Estas contribuyen un 22% al Producto Interno Bruto (PIB) y un 61% al empleo de la región.
Roberto Icasuriaga, director de PyMEs y de Empresas digitales en Microsoft Latinoamérica, recomienda que las PyMEs tengan en cuenta las siguientes 5 prioridades.
Entre ellas, la primera, desarrollar nuevas habilidades para crecer; La segunda es habilitar el trabajo remoto; En tercer lugar plantean asegurar la privacidad de los datos y la seguridad del negocio; En el cuarto punto sugiere mejorar el desempeño del negocio; en el último punto apuntan a reducir costos, y la nube ofrece un gran valor no sólo por su facilidad de uso y opciones de suscripción para elegir la que más se ajusta a las necesidades del negocio y actualizaciones.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 24/05/2021