Mayo de la esperanza

Mayo presentó un deterioro económico menor al registrado en abril, lo que augura la esperanza de una recuperación de la actividad económica nacional, según Índice Global de la Actividad Económica de Bolivia (IGAE) publicado por el INE.
Ese impulso se registró a consecuencia de la actividad alcanzada por la industria de alimentos, el sector agropecuario, los sectores de comunicación y la administración pública.
El Índice Global de la Actividad Económica de Bolivia presenta una tasa acumulada negativa de 7,93% de enero a mayo 2020, con relación al mismo período de la gestión 2019.
Si bien en guarismo de mayo (-9.93%) supera al de abril (-5.6%), el deterioro de la actividad es más reducido, pues representa solo 2,3 puntos porcentuales menos, mientras que en abril la actividad económica registró la mayor contracción con 6,2 puntos porcentuales por debajo del dato observado en marzo.
“La variación a similar período del IGAE revela que tras la máxima caída observada en abril, el mes de mayo estaría reflejando un posible inicio de una ruta de recuperación de la actividad real de la economía”, remarca el INE.
El organismo acota que “la moderación en la caída de la actividad económica del mes de mayo se sustenta en el dinamismo de la industria de alimentos, acorde al impulso recibido por el sector agropecuario junto a los servicios de comunicación y la administración pública, logran aplacar la caída de la actividad”.
En la industria alimenticia, destacaron la mayor elaboración de productos de molinería 3,08%, alimentos diversos 3,3% y carnes 3,1%; en general, se logró satisfacer la demanda de los hogares y la industria de restauración de alimentos, que a partir de mediados de mes contó con la autorización de entrega a domicilio (delivery), permitiendo así una contención a la fuerte caída del sector el mes pasado.
Los servicios de comunicación en general, logran alcanzar un crecimiento importante, los productos como el acceso a la red Internet y la telefonía móvil, presentan un destacable crecimiento a raíz de la demanda originada por la pandemia que restringe la movilidad de personas y que potenció el teletrabajo.
Los servicios de la administración pública mantienen los niveles de crecimiento que van acorde con la flexibilización parcial de la cuarentena. En contraste a lo anterior, los sectores como la construcción y los productos relacionados a esta actividad, registran caídas fuertes incidiendo negativamente en el crecimiento económico.
El consumo de energía destinado a los hogares creció un 8% respecto al mismo período de la gestión anterior; sin embargo, el consumo de una parte de las industrias como la cementera y las otras industrias (textiles, maderas, etc.) junto a la categoría de usuarios públicos, presentan una disminución del consumo de energía eléctrica debido a la reanudación parcial de sus actividades.
El IGAE es un indicador de corto plazo y, si bien estima la tasa de variación porcentual del PIB, no es un indicador que determine el crecimiento económico y es insuficiente para determinar la existencia de una recesión, aclara el INE.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 13/08/2020