MOODY’S ANTICIPA RECESIÓN EN BOLIVIA

Publicado el 27 may 20 - 04:00 AM UTC.
MOODY’S ANTICIPA RECESIÓN EN BOLIVIA
Moodys

La pandemia de coronavirus impactará negativamente en la ya desacelerada economía boliviana, provocando la primera recesión del país en cuatro décadas y una acelerada erosión de las reservas fiscales y de divisas, según la Calificadora Moody’s que pronostica una contracción de 3,5% del PIB para este año y una recuperación de 2,9% en 2021.

La recesión económica debilitará las finanzas públicas del país y ampliará el déficit fiscal a casi 13% del PIB, desde aproximadamente 6% en 2019. Mientras tanto, el menor volumen de exportaciones de hidrocarburos ubicará el déficit de cuenta corriente en 4,5% del PIB hacia finales de este año.


A medida que las cuentas fiscales y externas se deterioran, también los ahorros fiscales y las reservas de divisas se verán erosionadas, debilitando así las mayores fortalezas del perfil crediticio del país. Moddy’s había rebajado a “B1-” la calificación soberana del Bolivia con perspectiva negativa. La economía boliviana ya presentaba deterioro antes del coronavirus.


La cuarentena incidirá en la contracción de actividad económica y afectará también al amplio sector informal de la economía. Se proyecta que la dinámica económica se mantendrá débil al menos hasta el tercer trimestre del año por la flexibilización gradual del confinamiento ya que las principales ciudades se mantienen todavía con alto riesgo de contagio, lo que retrasa la reapertura de actividades.


La economía boliviana se desarrollará en un entorno externo adverso marcado por la disminución de los precios de los hidrocarburos y la reducción de la demanda de gas de sus dos principales socios comerciales, Brasil y Argentina, ambos en situación crítica.


En el mediano plazo, el crecimiento se mantendrá en torno al 3% en la medida en que la inversión pública disminuya y el sector de hidrocarburos se ajuste a un menor suministro doméstico y una menor demanda externa.


Si bien el gobierno destinó un 3% del PIB para apoyar la economía durante la crisis, la disminución del espacio fiscal limitará su capacidad de proporcionar más alivio. Sin embargo, se espera que la cooperación internacional pueda proporcionar mayores soportes.


Se estima que el gobierno seguirá financiando su déficit con una combinación del crédito multilateral y la emisión de deuda interna. Así, la deuda del sector público no financiero aumentará al 69% del PIB duplicando el nivel que se tenía hace una década.


La Calificadora dice que la nueva administración que surja de las elecciones tendrá la tarea de corregir los grandes desequilibrios fiscales y externos del país, al tiempo que deberá mantener la cohesión política y social en un país altamente polarizado.


El gobierno entrante enfrentará desafíos sociopolíticos con la implementación de ajustes de política fiscal y reformas estructurales orientadas a reducir los desequilibrios fiscales y externos y preservar las reservas y las dividas en los niveles actuales. Sin esas reformas aumentarán los riesgos de liquidez y de tipo de cambio.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 27/05/2020

Foto: Moodys