MAPA EMPRESARIAL BOLIVIANO

Publicado el 10 mar 20 - 04:00 AM UTC.
MAPA EMPRESARIAL BOLIVIANO
MAPA EMPRESARIAL BOLIVIANO

El empresario se ha reposicionado como protagonista en la economía en la presente coyuntura, tras la conclusión de un ciclo económico donde prevaleció la primacía del Estado en desmedro de la iniciativa privada, sobre la cual se sembraron múltiples cuestionamientos y cuya labor se buscó entrabar constantemente.

Desde esta perspectiva, Nueva Economía presenta a sus amables lectores un Mapa Empresarial de Bolivia que pretende esbozar un panorama de la realidad empresarial que permita acercarnos a su principal composición, a sus características, y a sus líderes.

Base empresarial

La base empresarial boliviana está conformada por 327.803 empresas inscritas en Fundempresa hasta diciembre pasado. Para enero pasado, ese universo alcanzó a 320.025 empresas.

La expansión de esa base empresarial se ha hecho más modesta en los últimos años, reflejando la desaceleración que vive la economía boliviana en las últimas gestiones. La base empresarial que crecía en 6% en el 2015, aumentó solo en 4% en el ejercicio 2019. En enero creció en 3,7% respecto a similar mes de la gestión 2018.

Eje central

Tres cuartas partes de ese universo empresarial está concentrado en las ciudades del eje central: La Paz (31%), Santa Cruz (29%) y Cochabamba (17%), en tanto que el restante 23% se agrupa en los demás seis departamento. Es probable que la leve primacía de La Paz obedezca al hecho de que muchas empresas inscribieron a la sede de gobierno como sede de actividades para fines tributarios, aunque desarrollan su principal labor en Santa Cruz.

El mensaje es claro, en el eje central de Bolivia se genera el mayor volumen de negocios y allí se concentran también las mayores inversiones de las empresas.

De todas maneras, estos datos deberían leerse a la luz de un estudio complementario que incluimos en la presente edición y que ratifica a Santa Cruz como departamento líder en el sector de la industria manufacturera en Bolivia, con un elevado índice industrialización.

Ese documento confirma también la desindustrialización que registra la mayoría de los departamentos que no forman parte del eje central del país. Tarija mejoró algunos de sus indicadores debido al boom de los hidrocarburos.

Otros tres elementos caracterizan el perfil empresarial boliviano. El primero, el elevado grado de informalidad. Distintos estudios mencionan que la informalidad en la economía boliviana oscila entre el 70% y el 80%, lo que constituye un reto de largo plazo para desarrollar políticas que estimulen la formalización del aparato productivo.

Otro elemento es que la mayoría de las empresas son de tipo unipersonal (80%). A gran distancia se encuentran las Sociedades de Responsabilidad Limitada (SRL) con una participación del 19% y las Sociedades Anónimas (SA) con apenas el 1%.

El comercio, los servicios, concentran en mayor proporción la actividad de las empresas bolivianas, en tanto que la actividad industrial aparece como el tercer rubro en importancia. Los esfuerzos por transformar esa estructura para estimular la actividad productiva no han tenido mayor éxito porque no abordaron el tema desde una perspectiva integral sino que sólo pusieron énfasis en capítulos puntuales como el crédito, cuando la expansión del aparato productivo requiere otras políticas, entre otras, aquellas que estimulen la inversión privada.

Empresas

Más allá de los conceptos generales, acudimos a los rankings para acercarnos a la realidad empresarial boliviana e identificar a los principales actores. Veremos que en muchos casos los nombres se repiten, lo que ratifica que de una u otra manera esas empresas son protagonistas en el mapa empresarial boliviano.

Si de ingresos se trata, el top ten está integrado por 4 empresas estatales y seis privadas pertenecientes a los sectores de hidrocarburos, minería, telefonía e industria manufacturera. Las petroleras estatales YPFB e YPFB Refinación encabezan el listado, le sigue la empresa minera privada San Cristóbal y se suman la telefónica estatal Entel y la privada Telecel (Tigo)

En los escalones siguientes aparecen las industrias CBN (cerveza), Embol Coca-Cola (bebidas y gaseosas), Pil Andina (lácteos), la Cooperativa Rural de Electrificación (electricidad) y la estatal minera Comibol. Este listado se ve confirmado con el ranking de mayores contribuyentes publicado por la administración tributaria. Ahí aparecen YPFB e YPFB Refinación, Cervecería Boliviana Nacional, Minera San Cristóbal, la telefónica estatal ENTEL y la privada Tigo.

Les siguen en importancia Embol Coca-Cola, se incorpora al listado la petrolera Repsol E&P Bolivia y luego se ubican Pil Andina y la estatal de electricidad Ende.

Así, el principal universo empresarial boliviano está concentrado en una docena de empresas que destacan por el volumen de sus ingresos, su movimiento económico y su tributación. La cifra podría ampliarse ligeramente si se incluye a las principales entidades de intermediación financiera.

El ranking Financiero de Nueva Economía muestra a los bancos Nacional, Mercantil y Bisa en las principales ubicaciones y a Alianza, La Boliviana Cíacruz, Bisa Seguros, La Vitalicia y Nacional Seguros como las entidades más relevantes del negocio asegurador.

Un dato interesante es que las cien empresas que más contribuyen al fisco son responsables de generar más de dos tercios de la recaudación tributaria, lo que ratifica el elevado grado de informalidad de la economía boliviana.

La importancia de las mencionadas queda ratificada en otros estudios de percepción de imagen, donde también aparecen mencionadas. En este caso los criterios de valoración ya no son financieros o tributarios, sino que están referidos a la imagen que tales compañías proyectan sobre la sociedad. Es por eso que en los primeros lugares aparecen otras empresas de menor tamaño que han sabido transmitir a la ciudadanía una buena imagen.

Los estudios Merco Empresas, Merco Líderes y Merco Responsabilidad Social y Gobierno Corporativo muestran precisamente esa realidad. De todos modos, las mayores empresas del país, aparecen en gran proporción en esos listados.

Hemos completado este esbozo con los rankings sobre los mejores lugares para trabajar que muestran una clasificación desde la perspectiva de quienes día a día empujan una empresa: los trabajadores.

Perfil del empresario

Varón, entre 30 y 50 años, con estudios superiores en alguna rama, con estudios superiores cursados en universidades extranjeras y con sólidos conocimientos de algún idioma extranjero (sobre todo inglés), son los rasgos básicos que constituyen el perfil del empresario boliviano, elaborado en base a un muestreo aplicado en las ciudades del eje central.

Es evidente la existencia de un recambio generacional en la conducción de las empresas. Los empresarios tradicionales le están cediendo espacios a una nueva generación de gerentes que está tomando gradualmente las riendas de los negocios en Bolivia.

Unos son descendientes de empresarios tradicionales y tienen a sus antecesores como una especie de mentores que los asesoran en la toma de decisiones y en los temas inherentes al negocio. Esto ocurre sobre todo en las empresas familiares.

En muchos de estos grupos empresariales vinculados a una sola familia se han adoptado algunos acuerdos internos para garantizar una transición generacional cualitativa. Para ellos no es suficiente la condición de ser hijo o nieto del dueño de la empresa para hacerse cargo de ella, como ocurría en el pasado. El requisito ahora es tener determinada formación profesional (una licenciatura, una o más maestrías, como mínimo).

Otros están asumiendo por primera vez el reto de la conducción de una compañía y lo hacen también respaldados por una sólida formación profesional, sea en el campo de las finanzas o de la administración de empresas. Es cada vez más frecuente encontrarse con gerentes que, además de la formación general, se han especializado en alguna de las ramas de los negocios en específico. Es común que la nueva generación de gerentes cuente con estudios en universidades extrajeras ya sea de Estados Unidos o de Europa.

También queda en claro que el mundo empresarial boliviano tiene todavía un perfil muy masculino pues la presencia femenina en los puestos de dirección es relativamente menor. Sin embargo, hay también importantes avances en este asunto. El ranking Merco de líderes nos muestra a dos mujeres en el top ten y a un total de 13 líderes femeninas en el listado global de cien integrantes. Si comparamos con otros países de la región, la presencia empresarial femenina tiene mayor proporción en Bolivia, lo que no deja de ser una buena noticia.



Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 10/03/2020

Foto: MAPA EMPRESARIAL BOLIVIANO