La hora del sector privado

El sector privado debe ser el protagonista de la recuperación económica tras los impactos económicos provocados por la pandemia. “Es hora del empresariado”, coincidieron los panelistas del Foro Económico internacional “Una mirada a la economía post pandemia en el ámbito mundial, regional y nacional”, de la Cámara Nacional de Industrias.
Se hizo también hincapié en la importancia de una gestión prudente de política pública de parte de los gobiernos centrales para garantizar los recursos que posibiliten la reactivación tras la crisis sanitaria.
“El ciclo de la alta inversión pública terminó. Es hora de la inversión privada”, remarcó el economista Martin Rapp (Bolivia), a tiempo de subrayar que para que la inversión privada se convierta en el motor de la reactivación es necesario crear las condiciones para estimularla y protegerla. Empero, lamentó que ninguna de las fuerzas políticas abogue por un nuevo modelo económico sino solo por parches a un esquema estatista agotado.
Rapp se refirió a la necesidad de una reingeniería de los negocios en Bolivia, teniendo en cuenta los impactos económicos de la pandemia y la generalizada recesión. Recomendó un cambio de mentalidad, ajustes de estrategias, el análisis de las decisiones, la digitalización de las empresas y su orientación hacia nuevas formas de organización empresarial.
El economista argentino Javier Milei (Argentina) se refirió a la necesidad de intervención del mercado para subsanar los efectos del COVID, recomendando liberalizar los mercados para superar los efectos de la pandemia, reduciendo tasas impositivas y desregulando las tasas de interés.
Como una “aberración” calificó Milei la propuesta de un candidato presidencial boliviano de crear un nuevo impuesto para impulsar un proceso de industrialización. “No soy partidario de subir impuestos bajo ningún punto de vista, porque eso castiga el crecimiento y el bienestar. Más bien el gasto público debe disminuirse y ser más eficiente”, remarcó.
El economista venezolano Ricardo Hausmann insistió en que la aplicación de la vacuna es el principal elemento para reactivar el crecimiento económico, por lo que dijo que los gobiernos de América Latina ya deberían estar diseñando estrategias para tres fases ineludibles: obtención de la vacuna contra el Covid-19, asegurar la capacidad de vacunación y elaboración de planes para la recuperación económica después de la inmunización generalizada.
Para esta última fase es preciso contar con estímulos fiscales para la demanda, asegurar financiamiento a la actividad privada, crear fondos de inversión y mecanismos para apalancar inversiones.
Los expositores insistieron en la necesidad de impulsar la inclusión digital, incluso subvencionando su acceso, lo que permitirá incorporarse a nuevas cadenas de valor a través del teletrabajo. Esta posibilidad abre a Bolivia enromes perspectivas para convertirse en exportador de servicios.
Para la fase de recuperación Rapp recomendó aplicar instrumentos financieros de precisión para responder a los requerimientos específicos de cada actividad económica. “Se necesitan medidas, pero no para todos por igual. No hay que disparar con escopeta sino con rifle de precisión”, graficó.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 17/09/2020