La construcción se recupera

La actividad de la construcción experimenta una parcial recuperación tras el prolongado período de confinamiento que vivió el país para prevenir los contagios de Covid-19, según reporta el INE.
El sector de la construcción fue el más golpeado a causa de la paralización total por efecto de la emergencia sanitaria. Al segundo trimestre de 2020 mostró una variación acumulada de -50,95%. Según el Índice Global de la Actividad Económica (IGAE) el sector tuvo una leve recuperación según la variación acumulada de -42,42% al mes de agosto, con una incidencia negativa del sector de -1,35 puntos porcentuales.
“Aunque la actividad fue reabierta a partir del mayo, las empresas dedicadas al rubro no lograron reactivar su producción con normalidad debido a que presentaron problemas financieros tanto con sus acreedores como con su personal; por ello, se relegaron miles de empleos del sector”, indica un reciente informe sectorial.
Se precisa además que, en el lapso que duró la emergencia sanitaria no llegó a aprobarse ningún permiso de construcción de edificios residenciales y no residenciales en las ciudades capitales. La construcción desempeña un papel importante en el crecimiento económico, la productividad y el mercado laboral al ser un sector intensivo en la generación de empleos.
Esta actividad produce una amplia variedad de servicios que van desde la construcción y reparación de viviendas particulares (edificaciones residenciales y no residenciales), hasta grandes obras civiles de infraestructura como caminos, puentes, túneles, entre otros; las que pueden ser públicas o privadas. La actividad de la construcción tiene una participación del 3,07% respecto al total del PIB en Bolivia.
El mercado del cemento atravesó una situación difícil por la disminución de la inversión pública y privada. En febrero, la producción y las ventas de cemento disminuyeron en 19,95% y 11,34% respectivamente. Debido a la pandemia, en marzo y abril esa caída llegó a -96,14% y -86,43%, respectivamente.
En los siguientes meses, pese a que la actividad de la construcción se fue restableciendo progresivamente, los niveles de producción y ventas de cemento fueron inferiores comparados con el año 2019, respondiendo también al bajo nivel de ejecución de la inversión pública en infraestructura.
En cuanto a los insumos de la construcción, el precio del cemento mostró un incremento en los meses de abril y mayo, cayendo en junio, para luego subir nuevamente en agosto, septiembre y octubre. El comportamiento del precio del ladrillo de 6 huecos se mostró estable, con un aumento en julio cuando comienza a elevar la demanda debido a la reactivación de la actividad de la construcción.
Las exportaciones de materiales de construcción al tercer trimestre de 2020 fueron de 37,13 millones de dólares, registrando su máximo valor en el mes de septiembre. En septiembre,
el valor exportado acumulado sumó 7,02 millones de dólares, lo que representa un incremento de 55,38% respecto a agosto.
En septiembre pasado, las importaciones de materiales de construcción llegaron a 37,21 millones de dólares, respondiendo a la recuperación de esta actividad. Las importaciones acumuladas a septiembre han disminuido considerablemente, mostrando una variación negativa de -34,77% con relación a similar período de 2019, pudiendo atribuirse a la suspensión de la actividad de Construcción por la cuarentena.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 18/11/2020