LA MEDICINA Y EL COVID-19

Publicado el 08 oct 20 - 04:00 AM UTC.
LA MEDICINA Y EL COVID-19
Foto: La Medicina Covid

Con la llegada del Covid-19, la práctica de la medicina tuvo que realizar grandes cambios y adaptarse a lo que la nueva coyuntura exigía, uno de ellos fue la atención médica a distancia, apoyándose de la tecnología.

La telemedicina no es una disciplina nueva, su aplicación, incluso en Bolivia, tiene antecedentes de hace varios atrás. Sin embargo, estos últimos meses tomó un nuevo giro debido a la pandemia mundial que estamos atravesando.


Este nuevo coronavirus ha desatado el miedo a un colapso sanitario. A pesar de que las medidas de confinamiento ya se están levantando en varios países, incluido el nuestro, las medidas de protección y bioseguridad todavía no. Incluso, sigue siendo recomendable quedarse en casa y sólo salir para lo necesario. Sin embargo, muchas personas sufren de otras patologías que requieren de atención médica. Este escenario ha acelerado los planes para convertir a la telemedicina en un aliado.


Las Tecnologías de la Información y Comunicación, aplicadas a la atención en salud, han impactado positivamente en el sector salud a nivel mundial en las últimas décadas. Con la revolución de las TIC, a finales de los años 90, resurge el interés por la Telemedicina, una innovación que posiblemente jugará un papel importante en la evolución y transformación del sistema de salud en los próximos años.


La telemedicina es una pieza clave y disruptiva, no sólo desde un punto de vista tecnológico, sino también sociocultural y económico, pues plantea soluciones a los retos y desafíos de la actualidad, como el creciente aumento de la demanda de servicios de salud, el envejecimiento de la población o la necesidad de gestionar grandes cantidades de información, entre otras cosas.


En los últimos meses, la telemedicina ha avanzado a pasos agigantados. Desde la llegada del coronavirus y el colapso de los hospitales, muchos profesionales de la salud están llevando el seguimiento de los casos por teléfono o videoconferencias para evitar que los pacientes corran riesgos innecesarios al acudir a un centro médico.


¿Cómo se aplica la telemedicina?


La telemedicina supone el diagnóstico y tratamiento de un paciente a distancia, como también la educación médica.


Es un recurso tecnológico que posibilita la optimización de los servicios de atención en salud, ahorrando tiempo y dinero, y facilitando el acceso a zonas distantes para tener atención de especialistas.


Entre otros de los servicios que presta la telemedicina son:


- Servicios complementarios e instantáneos a la atención de un especialista (obtención de una segunda opinión).

- Diagnósticos inmediatos por parte de un médico especialista en un área determinada.

- Educación remota de estudiantes de las escuelas de enfermería y medicina.

- Servicios de archivo digital de exámenes radiológicos, ecografías y otros.

- Apoyo en vivo por parte de un médico especialista.


Beneficios de la Telemedicina


Son múltiples los beneficios de la Telemedicina y su futuro es cada vez más prometedor para los sistemas de salud y su sostenibilidad. Se pueden nombrar varias ventajas, entre las más importantes:


- Equidad en el acceso a los servicios de salud.

- Permite el trabajo colaborativo entre equipos de profesionales clínicos.

- Favorece la continuidad asistencial.

- Mejora de la eficiencia de los servicios de salud.


La Telemedicina se erige como una apuesta para dar solución a los retos socioeconómicos a los que se enfrentan los sistemas de salud globalmente. Su papel en la optimización de los recursos sanitarios, la mejor gestión de la demanda, reducción de las estancias hospitalarias y disminución del número de desplazamientos aumenta la importancia de esta tecnología para la mejora de la eficiencia y sostenibilidad de los sistemas de salud.


¿Camino hacia una salud digital?


Varios son los beneficios que otorga la tecnología en el campo de la salud, pues desde los diagnósticos de rutina de enfermedades “leves”, hasta los procesos más complejos, como la creación de nuevos medicamentos, se ven favorecidos por toda esta revolución que está cambiando la medicina y, claro está, el mundo.


Varias son las ventajas que traerán para los próximos años los continuos avances tecnológicos en el sector salud. Los laboratorios, por ejemplo, serán cada vez más capaces de realizar pruebas internamente y reducir su dependencia de los servicios de tercerización, así como aumentar su productividad. De igual manera, el personal médico realizará funciones más allá de las operaciones de rutina, lo que facilitará la interacción con el paciente, las finanzas, los servicios de comercialización y la planeación estratégica.


Existen muchos ejemplos de avances tecnológicos y de innovaciones que se hicieron en el sector salud, no sólo hablando de la creación de nuevos aparatos, sino de los mismos procesos que intervienen en la atención a un paciente, por ejemplo.


La e-Salud, es decir, la aplicación de las TIC en salud, parece esbozarse como la única solución. Los esfuerzos deben centrarse en lograr una reforma del sistema de salud, ofreciendo nuevos e innovadores modelos de asistencia sanitaria o brindando métodos eficientes que permitan el acceso y el intercambio de la información sobre salud. Lo más destacable es cómo la e-Salud fue evolucionando hasta convertirse en un tema de importancia estratégica para los gobernantes. Los estados se dieron cuenta de que las tecnologías son fundamentales para generar unos sistemas sanitarios sostenibles, perdurables y fuertes en el futuro.


El último informe sobre el estado de la e-Salud en la Región Europea de la OMS reveló que el 70% de los países de la Unión Europea tiene una estrategia o política nacional en materia de e-Salud, de los cuales el 90% incluye objetivos encaminados a lograr una cobertura universal.


La implantación de la e-Salud, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), conseguiría cambiar los contextos sanitarios, disminuyendo las brechas entre los países en cuanto a salud; mejorar el bienestar de los ciudadanos con políticas públicas que promuevan el progreso en este campo; superar las circunstancias económicas, es decir, que la disminución de recursos para sanidad se pueda suplir con la tecnología y la innovación; y defender los valores de la sanidad pública, que las TIC faciliten la implantación de una cobertura sanitaria universal y real.

Aplicaciones de la e-salud


Según la OMS, estas son algunas formas de aplicar la e-Salud en beneficio del sistema:


• Acceder a la información sanitaria online o desde dispositivos móviles.

• Tratamiento de pacientes a distancia.

• Formar a los profesionales sanitarios en las TIC.

• Realizar prescripciones electrónicas.

• Uso de las tecnologías ‘wearable’ en salud.

• Cita médica a través de Internet.

• Fortalecimiento de los sistemas de información sanitarios nacionales.

• Uso de métodos analíticos avanzados (análisis de datos) para monitorizar la salud pública.


Como se puede ver, su aplicación puede darse en las cosas más sencillas, hasta en otras más complejas e incluso puede llegar a métodos mucho más sofisticados.


La actual crisis por el COVID-19 puede marcar un antes y un después en el campo de la salud, ya que no quedará otro remedio que fomentar todavía más la telemedicina.


Cuando se levante el estado de alarma y podamos volver a una “nueva normalidad” de manera progresiva, las listas de espera en los hospitales se pueden multiplicar porque muchas personas llevan meses sin acudir a su médico. Es entonces cuando la telemedicina se erigirá como la mejor alternativa.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 08/10/2020