LA CONSTRUCCIÓN EN CRISIS

Iliquidez por una elevada deuda impaga, presiones para el reinicio de obras, amenazas de rescisiones de contratos y escasas respuestas estatales para su reactivación, agravan la crisis por la que atraviesa el sector de la construcción, poniendo en riesgo la fuente de empleo de miles de obreros.
“Entendemos que hay temas de salud que son inevitables de atención e importantes, también debemos recordarle al Gobierno Nacional su responsabilidad de la reactivación de la economía del país”, señala un documento difundido por la Cámara Boliviana de la Construcción (Caboco).
El primer asunto es la falta de pago a una deuda acumulada que asciende a 2.000 millones de bolivianos, correspondientes a planillas de proyectos de inversión pública ejecutados tanto por el nivel central como por las entidades subnacionales (gobernaciones, municipios y universidades), lo que ocasiona una situación de iliquidez financiera que se torna insostenible.
Los constructores lamentan que, en más de siete meses de la actual administración, el gobierno no haya tenido la voluntad política para apoyar el desempeño de este sector, a pesar de los compromisos contraídos antes de la pandemia. Hay incomodidad además porque en las medidas anunciadas para reactivar la economía y preservar el empleo, no se incluye a la construcción ni los mecanismos que permitan el reinicio de las obras.
“Tampoco se ha considerado que los contratos de adhesión establecen que la paralización de obras por fuerza mayor, serán consideradas por la entidad, quienes deberán reconocer a favor del contratista los gastos correspondientes a la suspensión de trabajos. En este caso, las entidades contratantes tampoco cumplen los contratos firmados negándose a cumplir las cláusulas descritas”, describe el pronunciamiento.
Es bueno recordar que la actividad de la construcción es intensiva en mano de obra y sus efectos multiplicadores contribuyeron vigorosamente a la expansión de la economía en los años precedentes.
Se añade también que los constructores ven vulnerados sus derechos por la presión que ejercen sus contratantes por medio de los supervisores que exigen el inmediato reinicio de obras.
Los constructores del país subrayan que las condiciones de inseguridad jurídica en que se desempeña el sector ponen en riesgo su estabilidad, su estructura económica y la posibilidad de preservar los empleos.
Caboco sugiere a todo el empresariado privado nacional revisar las cláusulas de sus contratos que se refieran a respaldos por paralización de obras, rescisiones posibles de contratos, entre otros aspectos.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 05/06/2020
Foto: Construccion Crisis