LA AVENTURA DE REDUCIR EL CONSUMO DE PLÁSTICO

Publicado el 01 ago 19 - 04:00 AM UTC.
LA AVENTURA DE REDUCIR EL CONSUMO DE PLÁSTICO
Plastico

Prácticamente todo lo que ingerimos está envuelto en plástico: la leche, los yogures, la ensalada (de bolsa), los dulces, las botellas de gaseosas y agua, así como la comida rápida.

También lo están otros productos de consumo diario, champús y jaboncillos y hasta el más humilde caramelo.

Son plásticos de uso único que, tras de consumir su contenido, se tiran a la basura o, en el mejor de los casos, se guardan para un uso posterior, principalmente para depositar la basura doméstica que luego terminará en el contenedor. Al final, entre una y otra cosa, nos atiborramos de plásticos.

Conscientes de ello, muchas familias en el mundo han decidido hacer compras más sostenibles, incursionando en la experiencia de reducir su consumo de plástico durante algún período, sea un día o una semana. Un esfuerzo casi comparable a dejar de fumar.

Tras la decisión de asumir un patrón de consumo más ecológico, surgen las primeras duras. ¿Cuál es el envase más apropiado?: la leche ¿en envase de plástico o en tetrabrick? ¿Qué es más preferible: el aluminio o el film plástico?

Organizaciones ecologistas sostienen que sólo una cuarta parte del plástico que llega a las plantas de tratamiento se recupera y que el resto termina en el vertedero o se quema. Algunos fabricantes de productos dicen más bien que esa recuperación alcanza niveles cercanos al 80% de los envases ligeros (botellas, latas bolsas, envoltorios, recipientes).

Algunos expertos señalan que sólo toma algunos días cambiar de forma de pensar en cuanto al consumo, hasta que sea automático llevar las propias bolsas y comprar por suelto.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 01/08/2019

Foto: Plastico