Jóvenes y mujeres: los perdedores

Los jóvenes, las mujeres, los trabajadores a tiempo parcial y los cuentapropistas serán los segmentos poblacionales más afectados por la crisis laboral que ha desatado la pandemia del coronavirus en el mundo.
Un informe de la OECD señala que los jóvenes corren riesgo de estar entre los grandes perdedores de la actual crisis.
Los jóvenes que se han graduado este año enfrentan un panorama nada alentador, pues tienen escasas posibilidades de conseguir un trabajo o incluso una pasantía en el corto plazo.
Los jóvenes que son un tanto más mayores están experimentando la segunda gran crisis en sus apenas incipientes carreras profesionales después de la crisis financiera del 2008.
La OECD recomienda a los países “hacer lo posible para evitar que esta crisis de empleo se convierta en una crisis social. Reconstruir un mercado laboral mejor y más resistente es una inversión esencial en el futuro y en las generaciones futuras”.
Las mujeres registran hasta ahora las mayores caídas en el empleo respecto a los varones. A esto se añade el cierre de las guarderías y de las escuelas, lo que ha aumentado la carga de trabajo no remunerado en el hogar.
Los empleados con bajas remuneraciones fueron los más afectados por las pérdidas de empleo e ingresos. Muchos de ellos, vinculados a los servicios esenciales, fueron clave para dar continuidad a tales servicios durante la cuarentena, pero corriendo el riesgo de exponerse al virus mientras trabajaban.
Los trabajadores a tiempo parcial y los cuentapropistas, que no tienen contratos a tiempo completo estuvieron particularmente expuestos al desempleo. Este segmento laboral representa entre el 40% y el 50% de la población activa en los sectores más golpeados por la crisis.
Considerando las condiciones de incertidumbre que enfrenta el mundo, la OECD proyecta dos escenarios epidemiológicos para los próximos 18 meses: el primero donde pandemia permanece bajo control. En tales circunstancias, el desempleo aumentará en un promedio de 9,4% durante la gestión 2020 (frente a 5,3% en 2019). El segundo escenario prevé una segunda ola de contagios para para fines de año, lo que elevaría la tasa de desempleo al 12,6%.
En América Latina el impacto podría ser mayor, pues 54% de los trabajadores son informales, el 20,6% de los ocupados viven en pobreza y el 5,7% en pobreza extrema. Las mujeres tienen una mayor tasa de desocupación, operan en empleos mal remunerados y que carecen de medidas de protección. El 60% de ellas trabaja en sectores informales.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 19/08/2020