Impuesto perverso

La Cámara Nacional de Industrias rechazó la propuesta del candidato del MAS, Luis Arce Catacora, de crear un impuesto a la riqueza porque tal iniciativa generará un efecto de “desindustrialización”.
Los industriales consideran que dicho tributo promoverá un clima de incertidumbre, ahuyentará a la inversión privada y generará inseguridad jurídica para las actividades económicas nacionales y extranjeras, de acuerdo a un boletín institucional distribuido por el gremio industrial.
El sector recuerda que durante los últimos 14 años de gobierno del MAS se impulsó un proceso de desindustrialización en el país y se generó un escenario adverso a la iniciativa privada industrial creando fábricas estatales que, en su mayoría, son deficitarias.
En dicho período se alentó la importación de productos extranjeros sustituyendo la producción nacional, lo cual generó un deterioro en la inversión y producción con sello “Hecho en Bolivia”, lo que a su vez, promovió los déficits en balanza comercial y la caída de las reservas internacionales netas.
En una entrevista concedida al Financial Times, Luis Arce afirmó que, de ser elegido como presidente de Bolivia, encararía un programa de industrialización, para sustituir importaciones, que se financiaría con el apoyo de organismos internacionales (1,6 mil millones de dólares originados en el alivio de dos años a la deuda externa). Otros 400 millones de dólares provendrían “de un impuesto sobre el patrimonio”.
El Estado debe ser promotor de la inversión privada y no ser Estado Empresario que desplace y destruya la inversión, producción y generación de empleo, subraya la Cámara Nacional de Industrias.
Los industriales consideran la propuesta del impuesto a la riqueza del candidato Arce Catacora como “desconocimiento destructivo del sector industrial privado”. Se muestran extrañados porque la propuesta para promover la industrialización tendrá más bien un efecto contrario, lo que pone en evidencia el desconocimiento del sector que tiene el mencionado candidato.
La sustitución de importaciones en el sector industrial se gestará cuando el Estado promueva la lucha efectiva al contrabando, reduzca los costos de la burocracia estatal, flexibilice el mercado laboral, reduzca las cargas fiscales e impulse la apertura de mercados nacionales e internacionales y se impulse la competitividad de Bolivia, anota la CNI.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 03/09/2020