INDUSTRIA DE ALIMENTOS REGISTRA CONTRACCIÓN

Información proporcionada por la Cámara Nacional de Industrias (CNI) revela que, a noviembre de 2020, la industria de alimentos (bebidas y tabaco) registra una contracción de -6,07 (IGAE), cuando en 2019 crecía a tasas superiores al 5% anual. La contracción de la demanda, por efecto de la pandemia, redujo las ventas en la industria alimentaria con el consiguiente efecto sobre la caída del nivel de liquidez; no obstante el sector de alimentos es considerado esencial.
Del mismo modo, la institución señala que la contracción de la actividad en la industria alimentaria es producto del incremento del contrabando y de las importaciones formales, producto de la devaluación de las monedas en los países vecinos, en particular de Argentina, país de donde proceden diferentes bienes manufacturados: alimentos y bebidas en particular.
Sin embargo, después de la cuarentena rígida que se vivió durante algunos meses el año pasado, actualmente existe abastecimiento normal en la provisión de alimentos industrializados en el mercado nacional. La CNI destaca que, a la vez, se experimentan campañas de promoción y descuento para los productos “Hecho en Bolivia”, ante la contracción de la demanda y el incremento del contrabando.
La institución remarca que si bien en el actual periodo de pandemia, ocasionada por el Covid-19, el sector alimentos es considerado esencial, por la contracción de los ingresos, la demanda se ha reducido. Se aguarda que la industria alimentaria post coronavirus sea de recuperación gradual pero lenta por los efectos adversos del incremento del contrabando y la falta de políticas públicas de reactivación del sector industrial.
Contraste con años anteriores
De acuerdo a información de la Cámara Nacional de Comercio (CNI), la producción nacional de alimentos, entre 2006 y 2017, creció 59,6%, pasando de 1.703 millones de bolivianos a 2.719 millones de bolivianos, respectivamente (a precios constantes de 1990).
Además, en 2018, la industria de alimentos creció 3,3% por debajo de la economía, misma que se acrecentó en 4,22%. Del mismo modo, lo hizo por debajo del sector industrial manufacturero, que creció un 5,52%. Al mismo tiempo, lo hizo en niveles inferiores registrados en los últimos años. En 2017 creció un 6,77%, en 2016 un 6,75% y en 2015 un 5,25%.
Por otro lado, entre 2006 y 2018, la importación de alimentos creció 302%, pasando de 94 millones de dólares, en 2006; a 378 millones de dólares, en 2018, producto de la devaluación de las monedas vecinas y el abaratamiento en el valor de la mano de obra en países vecinos, entre otros factores.
Esto evidencia que, en los últimos años, la importación de alimentos creció cuatro veces más que la producción nacional.
Crecimiento del VAB de la industria de alimentos
El Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural señala que esta magnitud macroeconómica mide el valor total que se ha creado en el país, según los bienes y servicios que las unidades productivas han sido capaces de producir durante un periodo de tiempo concreto descontando impuestos indirectos y consumos intermedios.
Para 2019, el departamento de Santa Cruz tuvo el mayor crecimiento porcentual de la industria de alimentos, a diferencia de Tarija que muestra un decrecimiento significativo consistente con la contracción de su PIB.
Entre 2010 – 2019, a nivel nacional, la tasa de crecimiento más baja fue en 2010, con 1.5%. Dicho año, el departamento de Santa Cruz mostró un resultado negativo que incidió en el nivel total, desde entonces y hasta 2019 no se volvió a registrar un decrecimiento en el departamento. Tarija, en cambio, si bien cuenta con una menor participación en el sector industrial, las gestiones 2010, 2013, 2014 y 2019 registró caídas en el VAB de alimentos, siendo el departamento con mayor cantidad de contracciones en el periodo.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 07/05/2021