GAS: CONTRATOS FLEXIBLES DE CORTO PLAZO

Publicado el 18 ago 20 - 04:00 AM UTC.
GAS: CONTRATOS FLEXIBLES DE CORTO PLAZO
Foto: Gas Contratos Flexibles Corto Plazo

El único camino para evitar el descalabro del sector de los hidrocarburos en Bolivia es negociar contratos de corto plazo flexibles e interrumpibles que se adapten a la capacidad real de producción de sector petrolero boliviano ante la disminución de la demanda por parte de los mercados de Brasil y Argentina y la estrepitosa caída de los precios del petróleo, a consecuencia de la epidemia del coronavirus.

“La única solución es ir a negociar contratos de corto plazo con Brasil y Argentina, cuando nuestra capacidad de producción está en duda”, aseveró el ex ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, en un Webinar organizado por la agrupación “Estudiantes por la Libertad”.


El especialista acota que, la demanda debe acompañar la oferta, por lo que “hay que encontrar mercados para el gas a través de contratos de corto plazo, contratos interrumpibles y contratos flexibles” ante una menor capacidad de producción boliviana, anotó el especialista en temas petroleros.


Bolivia encara en estos momentos el peor escenario posible sobre su renta petrolera. Medinaceli estima que por la menor demanda de Brasil y Argentina, la baja del precio del crudo y los efectos del coronavirus, los ingresos por exportaciones de gas se reducirán a cerca de 1.500 millones de dólares, muy lejos de los 4.200 que se esperaba y de los 9 millones de dólares generados en el año 2014.


Esa baja tendría para la economía del país un efecto neto de pérdida de dos puntos del producto nacional bruto en este año. La disminución total sería de tres puntos del PIB, que se compensa por el ahorro en la importación de líquidos que genera la actual cuarentena.


Este bajón de ingresos, tiene efectos multiplicadores, pues afecta a todas las instituciones que reciben transferencias por regalías o que coparticipan del IDH, como Gobernaciones, Alcaldías y Universidades. Estas entidades “van a tener la mitad de ingresos de lo que pensaban tener en 2020”, apuntó Medinaceli tras explicar que el presupuesto base para este año era de 3.000 millones de dólares por exportaciones de gas y ahora se recibirá solo 1.500 millones.


La situación económica del país se torna compleja por menores exportaciones de gas, menos ingresos por esas ventas y más gastos para enfrentar la pandemia del coronavirus. El sector petrolero ha dejado de ser el motor del crecimiento económico como lo fuera en el pasado.


Medinaceli sostiene que la pandemia del coronavirus no hizo otra cosa que desnudar los problemas estructurales que ya venía arrastrando el sector de los hidrocarburos de Bolivia que resumen en una menor exploración, agotamiento de reservas y disminución de la producción.


El panorama exige un golpe de timón en la política petrolera que, a criterio del especialista, debería incluir una nueva Ley de Hidrocarburos, cambios institucionales relativos a los roles del Ministerio sectorial, YPFB y la autoridad de supervisión. Crear un clima que fomente la inversión privada, así como procesos transparentes de licitación, contratos más flexibles y políticas razonables sobre el medioambiente y en la atención a los pueblos indígenas.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 18/08/2020

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