Frenar a China con el BID

Con la misión no declarada de frenar la influencia de China sobre América Latina, Estados Unidos se apresta a tomar las riendas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un organismo multilateral tradicionalmente presidido por algún latinoamericano. Para ello, Donald Trump ha propuesto a la Jefatura del BID al estadounidense de origen cubano Mauricio Claver-Carone, principal asesor de seguridad del presidente de Estados Unidos.
Los apoyos que la candidatura de Claver-Carone ha recibido en al menos la mitad de los países americanos dan por hecha su elección. Otros aspirantes al cargo eran la expresidenta costarricense Laura Chinchilla y el argentino Gustavo Béliz, secretario de Asuntos Estratégicos del presidente Alberto Fernández.
“Hay una decisión geopolítica de ocupar espacios ante el avance regional de China. El BID es una fuente de financiamiento que puede competir con el dinero chino en América Latina”, dice una fuente citada por el diario español El País.
De alguna manera, la pandemia del coronavirus facilitaría este acercamiento, pues las naciones latinoamericanas requieren recursos para hacer frente a la emergencia que, según los organismos internacionales, provocará la mayor recesión en toda la historia regional con una contracción de 9% en su crecimiento.
Algunos comentarios realizados por este funcionario durante una gira realizada por Ecuador, Perú y Bolivia a principios de año, lo pintan de cuerpo entero. Claver-Carone dijo que estas naciones tuvieron “una relación comercial antinatural con China” y que “sería deseable que su producción se dirigiera a Estados Unidos, en vez de ir a China”. Justificó su punto de vista arguyendo que mientras “China fomenta la dependencia, el endeudamiento y la corrupción”, Estados Unidos respalda el “libre mercado, derechos humanos y democracia”.
Las relaciones China-América Latina se intensificaron en la última década con el fortalecimiento de la relación comercial y del flujo de inversiones, luego de que el Partido Comunista definió la estrategia de globalizar al gigante asiático. China se ha convertido también en un importante financiador para la región con múltiples préstamos. No habría que descartar que con la intención de frenar a China, muchas de las decisiones del organismo adquieran un carácter más político.
Varios expresidentes latinoamericano han criticado la nominación de Claver-Carone por considerarla una agresión de Estados Unidos al sistema multilateral. Una regla no escrita establecía que si bien el BID, tendría su sede en Washington y los Estados Unidos aportarían la mayor parte de su capital (actualmente el 30%) siempre estaría conducida por un latinoamericano.
Estuvieron al frente del organismo el chileno Felipe Herrera (1960-70), el mexicano Antonio Ortiz Mena (1970-98), el uruguayo Enrique Iglesias (1998-2005) y el colombiano Luis Alberto Moreno (desde 2005). Después de 60 años, se rompe esa tradición.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 16/07/2020