Empresarios piden reactivación

El empresariado boliviano lamenta la tardía aplicación gubernamental de los planes de reactivación económica tanto por problemas de reglamentación como por falta de financiamiento, en circunstancias en que el aparato productivo requiere un espaldarazo inmediato ante el impacto de la crisis.
“Las decisiones económicas del Gobierno pudieron ser completas, con alto impacto en expectaciones, generando confianza en los consumidores e inversionistas. Eso no sucedió y, al contrario, los problemas centrales de financiamiento y recursos externos mermaron la credibilidad del componente central de recursos frescos ausentes”, sostuvo Luis Barbery, presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia.
Opina que las medidas salen tardíamente y presentan problemas de aplicación impidiendo sus efectos positivos, sobre todo a nivel operativo y de financiamiento. Destacó que, inicialmente, el Gobierno apoyó los ingresos de las personas mediante bonos y transferencias. Tales medidas ayudaron a sostener el ingreso familiar mermado por la cuarentena, pero también apoyaron con liquidez que generando cierta dinámica en el consumo.
Asimismo, rescató el hecho de que para apoyar la oferta, se impulsó el diferimiento de impuestos, lo que generó un alivio en las deudas, generando un impacto inmediato relevante pero insuficiente. Citó además que el financiamiento de la planilla de trabajadores que inicialmente fue proyectado en 2.000 millones de bolivianos, quedó trunco con una asignación de solo 900 millones.
“La medida fue positiva en tanto apoyó al empleo, pero es crédito, en contraste con subvenciones a la nómina que se dieron en otras economías vecinas”, acotó. Barbery sostuvo además que una parte sustancial de las medidas no se implementaron por la falta de financiamiento, debido a la no aprobación de créditos en el Órgano Legislativo. Por su parte, Gustavo Jáuregui, gerente de la Cámara Nacional de Comercio, lamentó la escasa coordinación entre los órganos del Estado y las medidas desordenadas que están generando mayor incertidumbre entre los actores económicos. Los procesos de elaboración de reglamentaciones son muy pesados y no responden a la situación de emergencia”, indicó.
La Cámara Nacional de Comercio planteó la necesidad de trabajar en implementar la “Ley Nacional de Pausa Regulatoria e Impulso a la Inversión” que permita flexibilizar las regulaciones en los ámbitos laboral, tributario, financiero y sectorial durante la emergencia sanitaria.
El presidente de la Cámara Nacional de Industrias, Ibo Blazicevic, señaló que una medida importante para el sector es el Fondo de Reactivación Post Covid (FORE), programa que aún no funciona.
“Esto nos iba a permitir reprogramar los créditos que están por vencer o están en mora. Creo que faltan los recursos. El Estado debe poner fondo de garantía con un 50% para que las instituciones bancarias reprogramen las deudas”, manifestó.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 09/09/2020