ESTABILIDAD POLÍTICA Y DUDAS ECONÓMICAS

La comunidad financiera internacional destacó los resultados de las recientes elecciones presidenciales en Bolivia pues considera que cierran un período de incertidumbre política que se extendió por al menos un año y proporcionan la estabilidad necesaria para que el país pueda encarar los principales desafíos de su economía.
Sin embargo, la elección de Luis Arce como nuevo presidente boliviano ha sido recibida con cierto escepticismo pues se entiende que su gestión económica no registrará sustanciales variaciones respecto a las políticas ejecutadas durante los 14 años del gobierno de Evo Morales y que precisamente esos organismos internacionales sugieren enmendar.
“La conclusión de las elecciones presidenciales en Bolivia, después de casi un año de incertidumbre política, ayuda a allanar el camino para que el nuevo Gobierno pueda hacer frente a los crecientes desequilibrios fiscales y externos del país”, señaló el analista William Foster, Vice President - Senior Credit Officer de Moody’s Investors Service.
En la misma línea, la consultora Oxford Economics señaló en un comunicado que el resultado electoral contribuirá a sofocar la agitación política que siguió a los cuestionados comicios presidenciales del año 2019, pues se entiende que la estabilidad política será un activo importante para la próxima administración.
Pero es la orientación económica la que más preocupa a la comunidad financiera internacional considerando la crisis que vive el país, tanto debido a los efectos generados de la pandemia como por los desequilibrios que se arrastran a partir del año 2014.
“Las necesidades de gastos importantes en desarrollo en un contexto de menores recursos fiscales, ganancias estructuralmente inferiores para el sector de hidrocarburos y perspectivas de crecimiento más bajas en el mediano plazo representarán desafíos crediticios significativos para el próximo Gobierno, a pesar de la estructura de deuda favorable de Bolivia”, remarcó Foster.
Los más recientes indicadores de la economía boliviana apuntan a una contracción de 11% hasta el segundo trimestre, reducción de 30% en las recaudaciones tributarias y aduaneras, disminución en los ingresos por las ventas de gas y un incremento del desempleo del 4% hasta el 11%. Se espera que el déficit fiscal cierre en 11%. El más reciente pronóstico del FMI establece que la economía boliviana se contraerá este año en 7,9%.
A ello se suman aspectos más estructurales como una persistente pérdida de reservas internacionales a partir del 2014, déficits crónicos en lo fiscal y en lo externo, un creciente endeudamiento y perspectivas poco alentadoras para los ingresos por el gas, ante la escasa inversión en exploración para encontrar nuevas reservas.
“Su historial como Ministro de Finanzas de Morales estuvo marcado por un gran gasto público que no generó fuertes entradas de divisas y que no impulsó el desarrollo del sector privado”, observa la consultora Oxford Economics dice en su análisis sobre los resultados de las elecciones bolivianas. Por esto, expresa dudas respecto a “esperar de Arce algo radicalmente diferente de lo que se tenía en el pasado”.
Le preocupa a la consultora que el futuro mandatario no haya manifestado una propuesta específica para superar los persistentes desequilibrios externos y fiscales de la economía boliviana y que más bien sus promesas electorales de campaña sugieren que “habrá grandes déficits fiscales en el corto plazo”.
Arce anunció que reimplantará el modelo económico que impulsó el Movimiento Al Socialismo (MAS), por lo que la inversión pública será la clave para reactivar la economía. Entre sus principales medidas estará el pago del “bono contra el hambre” y sus propuestas electorales incluyen el diferimiento del pago del servicio de la deuda boliviana que, junto a un nuevo impuesto sobre el patrimonio, permitirán financiar los planes para reactivar la economía.
“Vamos a restablecer nuestro modelo económico” poniendo énfasis en la demanda interna. “Ellos (el gobierno interino) han disminuido la demanda interna, han destruido el mercado interno. Eso demuestra la incapacidad de la derecha de manejar la economía”, explicó Arce en una entrevista televisiva.
Oxford subraya que “es difícil argumentar en contra de la necesidad de apoyo del gobierno para ayudar a la economía a salir de la actual crisis económica, pero dudamos que volver a las políticas de gasto excesivo de la administración Morales sea sostenible, especialmente en un contexto de menores ingresos por exportaciones de gas natural”.
El análisis expresa sus dudas respecto a si la estrategia de Arce puede ser compatible con el mantenimiento de un tipo de cambio fijo en medio de la reducción de las reservas internacionales, aún si la renegociación de la deuda externa sea exitoso.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 05/11/2020