EL SISTEMA SANITARIO EN BOLIVIA

De acuerdo a información del Colegio Médico de La Paz, en Bolivia hay 34 hospitales de tercer nivel, de los cuales el 80% tiene equipamiento obsoleto e infraestructura que data de hasta 90 años. Según el Ministerio de Salud, estos 34 hospitales están asentados en siete departamentos del país, siendo Beni y Pando las regiones que aún no cuentan con este tipo de nosocomios. Sin embargo, en estos dos lugares ya se estarían construyendo y trabajando en centros de ese nivel.
En el departamento de La Paz existen nueve hospitales de tercer nivel públicos, otros nueve se dividen entre los de la seguridad social y privados.
Según datos del SEDES, además de esos nosocomios, en el departamento hay 21 establecimientos de segundo nivel y 724 de primer nivel, siendo que la mayoría de estos últimos funciona en el área rural.
Por otro lado, un estudio de la OPS y la OMS revela que en el país hay más de 20 seguros públicos y privados. No obstante, más del 60% de la población no se encuentra afiliada a ninguno.
Transformaciones con la llegada del Covid-19
De acuerdo al Dr. Felipe de Almeida Moreira, Director Médico Ejecutivo de la Clínica de las Américas, el principal cambio que sufrió el sistema sanitario es la demanda. “En ciudades de Sudamérica e incluso en las de países desarrollados y más ricos, los hospitales y clínicas tuvieron un gran desafío por no tener una oferta y una respuesta tan rápida a la demanda que la pandemia estaba produciendo y afectando el sistema de salud de todo el mundo. Está claro que todos los sistemas de salud que no tenían capacidad tan grande y que no estaban tan desarrollados - no por una cuestión de desarrollo, de dinero o inversión – sino, muchas veces, por una cuestión de no tener una demanda tan grande, se quedaron en una situación muy dificultosa por no tener una oferta y respuestas rápidas como las que se necesitaban durante la pandemia”, explicó.
No obstante, el profesional destaca y considera muy importante que, con todo lo ocurrido durante esta crisis sanitaria, la forma o la manera de consumir, de entrar en contacto y relacionarse con los servicios de salud ha sufrido un cambio que será permanente. “La telemedicina, las consultas por Whatsapp, por distintas aplicaciones, las firmas digitales y otros, han originado una serie de flujos de proyectos que hasta entonces en Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay y otros países no estaban teniendo un desarrollo a la velocidad que nos gustaría que tuviesen, pero creo que ahora sí lo tendrán”, manifestó.
En este sentido, de Almeida Moreira subraya que la forma en la que se “entrega” la salud irá cambiando y, de cierta manera, la población y quienes pagan por la salud van a elegir otros tipos de entrega y de calidad. Para el doctor, la pandemia puso de manifiesto la importancia de tener una salud de calidad todo el tiempo y no sólo cuando se tiene algún problema o padecimiento.
“Ese es el gran desafío que yo siempre menciono, la parte de prevención siempre fue importante, pero esta vez quedó claro entre las personas cuán importante es tenerla, justamente, para no necesitar de una intervención más compleja. Es importante contar con una clínica con todos los servicios, pero también es comprender que no sólo es eso, ya que no sólo se puede vivir de la venta de servicios de salud, de equipos, de terapias o de medicamentos, sino hay que mirar a toda la cadena y creo que esa es la gran diferencia y el gran desarrollo que vamos a tener acerca de cómo practicar medicina y del mercado de salud”, enfatizó el médico.
Por la experiencia vivida por el Dr. Esteban Foianini Gutiérrez, Director de la Clínica Foianini, la llegada de la pandemia hizo que se vayan desarrollando protocolos de acuerdo a la evidencia del momento. Además, se empezó con la capacitación del personal médico y se comenzaron a entrenar protocolos de cómo manejar a los pacientes.
“Se hizo capacitación de personal, reestructuraciones de ambientes y la adquisición de materiales de bioseguridad”, dijo Foianini.
Desafíos post pandemia
De Almeida Moreira señala que toda la clase médica está muy preocupada por los tratamientos y terapias de otras patologías que no fueron realizados o ni siquiera iniciados a causa de la pandemia. El galeno indica que desde el inicio de la actual crisis sanitaria, el consumo de casi todos los equipos de salud fue destinado al Covid-19, pero, además, estaba presente el miedo de los pacientes a contagiarse, por eso decidieron suspender sus tratamientos o terapias. “Lo que nos preocupa son las molestias importantes y crónicas, principalmente, las neoplasias o los distintos tipos de cáncer”, agregó
Por lo tanto, el profesional considera que el primer gran desafío será retomar el diagnóstico y tratamiento de esas molestias de una manera segura. “Todos ya están hablando de la tercera ola de Covid, pero existe una cuarta que preocupa mucho a los médicos y, justamente, es de esas otras molestias que se quedaron sin tratamiento, sin actualización, sin seguimiento y que, probablemente, en un futuro presentará una gran demanda de servicios”, señaló el De Almeida Moreira.
Coincidiendo, el Director de la Clínica Foianini cuenta que durante la pandemia las personas se asustaron mucho de ir a atención médica. “Hasta ahora vienen los pacientes a consulta y vienen con cierta tensión, con miedo de contagiarse dentro de la institución. Por este temor de creer que los hospitales o clínicas son lugares de contagio, no asisten a sus atenciones médicas y su salud se ha deteriorado o ha sido afectada. La gente tiene que aprender a convivir con el Covid, aprender a cuidarse, cortar los mitos y falsedades que se transmiten por redes sociales y volver a las atenciones preventivas; o cuando tienen una molestia reconocer que deben ir al hospital para recibir la atención apropiada y precoz, antes de que las cosas se compliquen”, destacó.
Además, Foianini aclaró que con la vacunación la pandemia no se acabará. “Desafortunadamente, creo que esto va a durar mucho tiempo. Eventualmente sí volveremos a la normalidad, pero llevará un tiempo de transición”, dijo.
Para el Director Médico Ejecutivo de la Clínica de las Américas, un segundo desafío se presenta desde el punto de vista económico. “Por la forma en la que están los mercados de salud, existen personas que ocupan las camas hospitalarias por mucho tiempo, por ser pacientes más críticos, entonces, estamos trabajando para ser cada vez eficientes y tener a los pacientes menos tiempo en hospitalización. En este momento no hay cómo hacerlo. Entonces, el segundo gran desafío será desarrollar y entregar una medicina con un costo efectivo”, dijo.
Esto quiere decir que hay que enfrentar un mercado económico, completamente diverso, donde el personal de salud tendrá que aprender a trabajar con los costos y con una “nueva” forma de entregar la medicina, porque las personas tendrán necesidades de salud completamente diferentes a las de antes.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 21/04/2021