EL ROL DE LAS UNIVERSIDADES EN UNA NUEVA REALIDAD

Publicado el 09 sep 20 - 04:00 AM UTC.
EL ROL DE LAS UNIVERSIDADES EN UNA NUEVA REALIDAD
Foto: Rol De Las Universidades

Desde que empezaron a funcionar, las universidades han tenido que enfrentarse a distintas pandemias que han afectado su funcionamiento cotidiano. La llegada del nuevo coronavirus es una más, y no cabe duda que obligó a muchos sectores a reinventarse y buscar nuevas maneras de continuar con la educación, a pesar de las dificultades.

Datos interesantes


Actualmente, los cierres temporales de instituciones de educación superior (IES) por causa de la pandemia del COVID-19 ya dejaron de ser noticia. En la mayoría de los países ya han dejado de operar presencialmente. Estimaciones del equipo técnico del Instituto Internacional de la UNESCO para la Educación Superior (IESALC) muestran que el cierre temporal afecta, aproximadamente, a unos 23,4 millones de estudiantes de educación superior y a 1,4 millones de docentes en América Latina y el Caribe. Esto representa, aproximadamente, más del 98% de la población de estudiantes y profesores de educación superior de la región.


La decisión de clausurar temporalmente las IES ha sido tomada con el principal objetivo de salvaguardar la salud pública en un contexto en el que las grandes acumulaciones de personas generan, por la naturaleza de la pandemia, graves riesgos. En los lugares donde se ha decretado confinamiento o cuarentena se han clausurado las clases presenciales en las instituciones de Educación Superior y, de manera general, en todas las instituciones educativas. En América Latina, las medidas de confinamiento o cuarentena se tomaron prácticamente de forma inmediata y, en algunos casos, con una perspectiva temporal larga.


Ante esto, ¿cuál es el papel que están cumpliendo las instituciones de educación superior en estos tiempos de crisis? Muchas universidades tomaron la decisión de continuar con la educación de manera virtual, para esto, y sobre la marcha, tuvieron que acudir a plataformas educativas que les permitieran dar continuidad a las clases, hacer seguimiento a los estudiantes, poder realizar evaluaciones y reflejar todo el trabajo en calificaciones.


Sin embargo, esto va mucho más allá que sólo conectarse a internet, dar clases y utilizar las plataformas elegidas. ¿Realmente las instituciones de educación superior están preparadas para estas crisis? ¿Pudieron haberlo hecho mejor?


Continuar los planes educativos a distancia y de manera virtual también supone la alfabetización en tecnologías y cultura digital, como manejo de hardware, software, recursos digitales de texto, hipermedia, navegadores, edición web, comunicarse y participar en redes sociales, elaborar y difundir productos propios; y en alfabetización informacional, plantear estrategias y procesos para la resolución de problemas relacionados con la información. Estas serían dos aptitudes que se considera deben tener o desarrollar los profesores universitarios.


Por otra parte, para que el proceso sea aún más eficaz, cada docente debería estar apoyado por un equipo que le ayude a desarrollar los cursos, por ejemplo especialistas en: la materia, en didáctica, en diseñar el proceso de aprendizaje y en manejo de diseño tecnológico.


Por lo tanto, lo anterior supone que los docentes universitarios y las instituciones de educación superior deberían contar con recursos humanos y tecnológicos para que la modalidad de educación en línea sea eficaz.


Además, es importante mencionar que para que la experiencia sea completa y eficaz para todos, los estudiantes deberían contar con los dispositivos adecuados y los profesores deberían saber sobre la cultura de aprendizaje tecnológico.


Sin embargo, la mayoría de las universidades, sobre todo de la región, no está preparada para este cambio. Las respuestas que han dado resultaron insuficientes para apoyar la transición de la modalidad presencial a la modalidad en línea.

Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 09/09/2020