EL COVID 19 ES UNA OPORTUNIDAD PARA ANALIZAR LA RSE

Diana Sabillón Garay es gerente de Responsabilidad Social Empresarial en el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), institución que promueve una producción de bienes y servicios responsables a través de la incorporación de la RSE como una herramienta para asegurar que el desarrollo sostenible del país sea económicamente viable, ambientalmente sostenible y socialmente responsable.
¿Cuál es su análisis sobre la actual situación de la RSE?
Desde antes de la pandemia nuestra sociedad ha enfrentado situaciones económicas y sociales que golpearon fuertemente al empresariado boliviano y este año con esta crisis sanitaria no ha sido la excepción. Sin embargo, esto ha motivado a que las empresas reflexionen sobre cómo responder y hacer frente a estas situaciones y adaptarse a las nuevas medidas y protocolos, sobre todo integrando todas las prácticas de bioseguridad para sus empleados y clientes.
¿Qué rol que juega la RSE en los tiempos actuales?
En esta época la RSE es de suma importancia, las empresas que ya trabajan con criterios de RSE sabrán cómo manejar esta crisis y mantener la comunicación y dialogo con sus grupos de interés y las que todavía no aplican estos conceptos de alguna manera se han visto en la necesidad de implementar diferentes prácticas sobre todo a nivel interno, sin dejar de lado que se la está dando más prioridad y cuidado a los temas de salud y bioseguridad.
¿Qué acciones están realizando las empresas frente al Covid 19?
Lo rescatable de esta situación es que ha abierto muchas posibilidades para que las empresas se vuelvan más creativas en la adopción de medidas, algunas inclusive han desarrollado nuevas posibilidades de negocios y con un enfoque solidario. De las acciones más importantes e imprescindibles está la adaptación a los protocolos de bioseguridad, así como el trabajo en casa que algunas empresas continúan implementando para mantener la seguridad de sus empleados. Esta acción también conlleva a otras acciones positivas como la disminución de algunos de sus operativos para la empresa en temas de consumo de agua, energía, generación de desechos, menos emisión de gases por transporte por nombrar algunos. Algunas otras empresas han implementado centros de acogida para empleados y sus familias infectados con COVID, con los respectivos cuidados, la producción de barbijos, alcohol y otros productos que se ofrecen a la sociedad para la protección e higiene personal entre otros y de la misma manera se ha incrementado la oferta de productos y servicios en línea.
¿Considera que el Covid 19 es una oportunidad para la RSE en las empresas?
Sí, es una oportunidad para hacer un análisis interno y que la empresa utilice estás prácticas de gestión para poder contar con acciones preventivas y correctivas ante las diferentes situaciones y crisis que podrían afectar e impactar tanto a la empresa como a sus colaboradores y familias.
¿Cuáles son los retos que enfrenta la RSE ante el COVID?
Los principales retos son en primera instancia poder subsistir como empresa y poder mantener los puestos de trabajo, con más consciencia de que la responsabilidad social y ambiental es también una estrategia de productividad y competitividad en época de crisis cuando la empresa incluye en sus programas prácticas de inclusión, cuidado del medio ambiente, capacitaciones y apoyo en transferencia de conocimiento a productores y proveedores para que también estos puedan mantener sus negocios y seguir generando bienestar en la sociedad.
¿Cómo afrontan las empresas estos nuevos retos?
Como todo reto es difícil al inicio, pero se destaca el compromiso de las empresas de seguir adelante, manteniendo sobre todo la seguridad de su personal como primera medida. Muchas de las medidas que las empresas han adoptado han sido a través de alianzas y apoyo con otras instituciones, tanto en temas de salud como en temas de productividad y de sus mismos programas de RSE y ese es un aspecto clave para poder asegurar el éxito de sus acciones.
¿Cómo se proyecta la RSE para el 2021?
El 2021 seguirá siendo un reto con el rebrote inminente que hace casi imposible pronosticar los resultados tanto en temas económicos como sociales. El reto para las empresas es poder mantener sus operaciones sin descuidar su grupo de interés más importante que es su capital social, pero esto conlleva un esfuerzo no solo empresarial, sino también del estado, las diferentes organizaciones de apoyo y de toda la sociedad en general.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 08/01/2021