DIGITALIZACIÓN, ¿LA NUEVA REALIDAD DE LA SALUD?

La crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19 ha obligado a todos los países del mundo a trabajar contra reloj para adaptar sus modelos sanitarios a una nueva realidad y a otras necesidades.
Esta pandemia ha puesto de manifiesto el papel fundamental que ocupa la salud digital en la medicina del presente y, claro está, en la del futuro.
A principios del año pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertaba en su informe “Los 13 desafíos de la salud mundial en esta década” sobre la necesidad de modernizar los sistemas de salud, aplicando el uso de las nuevas tecnologías, así como apostando y fomentando la eHealth.
Sin duda, la tecnología ocupa un papel esencial en el ámbito de la salud, mejorando la calidad de los servicios ofrecidos al paciente, y ayudando en el desarrollo de herramientas de diagnóstico y tratamiento cada vez más precisas y eficaces. Del mismo modo, se observa un incremento del uso de las nuevas tecnologías en el ámbito de la salud por parte de los propios pacientes, haciendo un uso normalizado de los servicios derivados de, por ejemplo, la telemedicina.
Es evidente que las nuevas tecnologías suponen un gran avance en el ámbito de la salud, ya que han transformado la capacidad para prevenir, diagnosticar y tratar muchas enfermedades. Por eso mismo, también se han constituido como una de las claves a la hora de frenar y tratar el nuevo coronavirus, ya presente más de un año entre nosotros.
Lo positivo de la pandemia
A pesar de que muchos sistemas sanitarios han tenido que adaptarse a marchas forzadas a las novedades tecnológicas que han ido irrumpiendo de manera constante, los resultados, en general, han sido muy buenos.
La digitalización de la salud ha sido determinante para frenar al Covid-19, evitando desplazamientos innecesarios por parte de la población, despejando la saturación de los hospitales y ofreciendo soluciones de diagnóstico más rápidas y precisas.
La aplicación de la tecnología en esta pandemia ha sido muy diversa y variada, desarrollando y aplicando la Inteligencia Artificial (IA), incrementando el uso de la telemedicina o sacándole el máximo provecho al Big Data para el tratamiento y procesamiento de miles de datos. Dentro de este abanico tan amplio, dichas tecnologías se han focalizado en la prevención, expansión, diagnóstico y tratamiento del virus.
Lo que se viene en el futuro
La salud digital no sólo es útil para obtener diagnósticos y tratamientos más precisos e individualizados, sino que ha demostrado ser fundamental para frenar esta pandemia. La emergencia sanitaria por el Covid-19 ha evidenciado la importancia de contar con un sistema sanitario digitalizado, basado en el uso de las nuevas tecnologías.
Gracias a la digitalización de la salud se ha conseguido:
- Diseñar sistemas de detección y prevención eficaces.
- Establecer medidas efectivas de coordinación entre países.
- Identificar los lugares de riesgo.
- Crear equipos de protección más efectivos.
- Suplir la falta de material médico de protección.
- Obtener diagnósticos más rápidos y precisos.
- Analizar masivamente miles de datos dirigidos al control epidemiológico, estudio e investigación.
De este modo, la digitalización de la salud se constituye como la principal barrera para hacer frente a futuras crisis sanitarias, ya que permite construir un modelo sanitario eficaz y resolutivo, capaz de controlar y hasta evitar una posible futura pandemia.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 21/04/2021