COVID-19, EL VIRUS QUE FRENÓ AL MUNDO

El coronavirus ha provocado el mayor descalabro en la economía mundial desde la II Guerra Mundial y aunque el aparato productivo no se vio afectado por ningún bombardeo, su dinámica se paralizó por las cuarentenas.
La recuperación de la economía global presenta incertidumbres. Si bien el optimismo se alimentó inicialmente por la caída en los niveles de desempleo, el surgimiento una segunda ola de contagios en Europa y Estados Unidos nos devolvió a la realidad. Ahora el repunte económico está en función de la aplicación de una vacuna y de su masiva distribución.
La recuperación económica será desigual. El análisis de los economistas es coincidente en señalar que ese repunte se asemejará a la figura de una “K”, con un brusco bajón y una recuperación acelerada en algunos países y sectores, al mismo tiempo que otras naciones y actividades y una mayor contracción.
Los pronósticos de organismo internacionales dan cuenta para este año de una contracción económica mundial de alrededor del 4%. En las economías avanzadas el bajón será del 5,8% y de 3,3% en las economías emergentes. Para América Latina se proyecta un crecimiento de -8,1% y para Bolivia de -7,8%.
El Covid-19 ha tenido enormes costos en términos de la producción, el comercio y los canales de distribución. Disminuyó el volumen de las remesas, causó el cierre de millones de empresas, sobre todo de aquellas de menor tamaño (pymes). Castigó duramente a la aeronavegación, al turismo, a la hospedería y a la gastronomía. Ha generado masivas pérdidas de empleo, nunca antes vistas.
El empleo cayó de forma más marcada entre las mujeres que entre los hombres, una tendencia asociada con ocupaciones de mayor contacto humano.
Socialmente, incidirá en un incremento de los niveles de pobreza, desigualdad e incluso en las oportunidades de educación para los niños de los sectores más pobres.
La crisis obliga a repensar el modelo actual de desarrollo para sustituirlo por otro más equitativo y sostenible.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 27/12/2020