CORONAVIRUS, ¿SE CONTAGIARÁ LA ECONOMÍA?

¿Llegará el contagio del coronavirus a la economía?, es la pregunta que surge cuando la cifra de casos confirmados supera las 100.000 personas y la epidemia ya se extiende a más de 80 países.
Según la consultora Capital Economics, con sede en Londres, el brote costará más de 280.000 millones de dólares tan solo en los primeros tres meses de 2020. Dicho monto supera a todo el presupuesto anual de la Unión Europea, los ingresos anuales de Microsoft o Apple, y ocho veces el presupuesto anual del gobierno de Nigeria.
La razón radica en que China, el país más afectado por la propagación de la enfermedad, constituye la segunda economía global y está considerado como ''la fábrica del mundo''.
Los mercados bursátiles han sido sacudidos y la rentabilidad de los bonos del Tesoro de Estados Unidos está en sus mínimos históricos. Mientras, la cotización del oro -el valor refugio por definición en épocas de incertidumbre está en alza, alcanzando su máximo precio en siete años.
Los organismos internacionales han mantenido un cauteloso silencio.
La única en pronunciarse fue la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que asegura que la epidemia frenará significativamente la economía mundial este año, por lo que rebajó las previsiones de crecimiento global desde el 2,9% hasta el 2,4%.
Xu Xiao Chun, economista de Moody’s Analytics y uno de los analistas consultados por Focus Economics ha dicho que la economía global sentirá los efectos nocivos de la epidemia a través de tres canales: el turismo, la cadena de suministros y la demanda de materias primas.
Gloria Guevara, presidenta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) estimó que los ingresos del turismo mundial se reducirán en al menos 22.000 millones de dólares. El turismo y los viajes de negocios desde China al resto del mundo se han detenido.
China es el mayor proveedor mundial de turistas y el dinero que gastan supera a cualquier otra nacionalidad. En 2018, los turistas chinos hicieron casi 150 millones de viajes al extranjero. Ya fueron cancelados muchos vuelos y otras tantas reservas de hotel. España tiembla ante la baja de turistas que podría registrar su proverbial Semana Santa. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) estimó pérdidas por 29.300 millones debido al brote de coronavirus. Las aerolíneas tendrán que responder a esta coyuntura con tarifas más bajas.
Los fabricantes de todo el mundo se verán afectados por la interrupción en la cadena de suministros dado que varias plantas chinas se vieron obligadas a cerrar. Esto impactará en el mercado automotriz mundial que espera para este año una caída de casi 10%.
Un sector afectado será el de los teléfonos inteligentes, de los cuales China es el mayor fabricante y exportador mundial. Entre los dispositivos más amenazados se cuenta el iPhone de Apple, uno de los teléfonos inteligentes más vendidos en el planeta.
Al haberse convertido en el principal socio comercial de América Latina, como principal demandante de materias primas, la situación China impactará en la región. La cotización deprimida del cobre es el mejor ejemplo. Según The Economist, los países más expuestos son Chile y Perú, pues sus exportaciones al gigante asiático representan el 33% y el 25%, respectivamente.
Impacto en Bolivia
Bolivia no quedará al margen de estos efectos. ''Ya se está viendo afectada toda la economía global y nosotros no somos una isla y estamos haciendo el seguimiento para que no tengamos ninguno de los problemas y podamos seguir generando los recursos suficientes para las inversiones'', señaló el ministro de Economía, José Luis Parada, aunque evitó adelantar algún porcentaje en específico.
De hecho, algunos sectores ya perciben el impacto, sobre todo aquellos cuyos insumos son de procedencia china. Varios de estos sectores están ya analizando las opciones para encontrar otros proveedores. Por el momento, la situación no es preocupante dado que el mercado cuenta con stocks acumulados. Hay que tomar en cuenta que una quinta parte de las importaciones de Bolivia tiene su origen en el gigante asiático.
Es comprensible que el comercio registre un desfase pues son muchos los agentes económicos que viajan a China para traer mercadería o importan desde el Asia. Este asunto podría estar explicando la baja en las compras externas del primer mes del año que muestran las estadísticas oficiales.
El sector de la construcción es uno de los afectados por la demora en el suministro de los insumos procedentes de China. Tal situación podría incidir en una potencial demora en la entrega de obras, en una coyuntura en que también esta actividad registra un menor dinamismo.
También han disminuido los suministros de insumos para los sectores agrícola y agropecuario. En el primer caso, ponen en riego la campaña de invierno de varios cereales en Santa Cruz. En el segundo, arriesgan el cumplimiento de los compromisos de exportación de carne a China.
El sector automotriz aguarda con nerviosismo la evolución de la epidemia, pues la mayoría de los repuestos que comercializa son importaciones de China donde muchas fábricas medianas han paralizado su producción. Las cuarentenas decretadas, han afectado también la producción de automóviles y motocicletas de origen chino, algunos de los cuales se comercializan en Bolivia.
Las exportaciones de minerales de Potosí también han disminuido, afectando a la cadena de producción y suministro, sobre todo en el transporte.
Ni qué decir de la actividad turística donde –como en otros lugares- la demanda de pasajes registra también un importante descenso.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 10/03/2020
Foto: CORONAVIRUS