CORONAVIRUS AMENAZA CON HAMBRE

La pandemia del coronavirus generará riesgos en la seguridad alimentaria pues impactará sobre el 15% de la población boliviana, casi 1,8 millones de personas que viven en condiciones de inseguridad alimentaria y que seguramente pasaran hambre, según un estudio de la Fundación Jubileo.
Las restricciones establecidas desde el mes de marzo, “tendrán consecuencias sobre el funcionamiento de los sistemas alimentarios, que impactaría sobre el 15% de la población, cifra equivalente a cerca de 1,8 millones de personas en el país, las que se encontraban en inseguridad alimentaria, por su incertidumbre en su capacidad de compra de una canasta mínima y básica de alimentos”, indica Jubileo
La entidad llegó a tal conclusión después del análisis de un conjunto de variables como tipo de gasto en los hogares, gasto en alimentos, capacidad adquisitiva de los trabajadores e incremento en los precios de los alimentos.
El Programa Mundial de Alimentos había advertido que el impacto económico del Covid-19 elevará este año a 265 millones el número de personas expuestas a inseguridad alimentaria aguda, mientras que la Organización Mundial de la Salud anticipó que se vivirá una hambruna de “condiciones bíblicas” por este brote. La cifra se dobló frente al 2019, cuando se contabilizó a 135 millones de personas.
Según datos del INE, hogares del primer quintil, con ingreso monetario promedio de 1.722 bolivianos, destinaban 48,2% de su gasto total a la compra de alimentos, de los cuales 6,4% corresponde a alimentos consumidos fuera del hogar y 41,8% a alimentos para ser consumidos en sus hogares.
En cambio, en hogares donde el ingreso monetario era mayor, el gasto total en alimentos representaba solo 29,3%, de los cuales 12,1% era destinado a alimentos comprados en restaurantes y 17,2% en alimentos consumidos en el hogar.
Jubileo sugiere proteger el trabajo en hogares donde los ingresos dependen de ocupaciones dedicadas a las actividades agropecuarias, construcción y transporte, trabajadores no calificados y trabajadores en minería, construcción y manufacturas, donde el porcentaje de gasto destinado a los alimentos es mayor a 40%.
Otro de los riesgos viene por la posible alteración en los precios al consumidor de los alimentos, por este lado, también es necesario asegurar la alimentación y el poder adquisitivo.
Según un sondeo de la Fundación Alternativas, el 40,7% de los encuestados percibió problemas de especulación y precios altos durante la cuarentena. Además se identificó problemas de lejanía de los mercados autorizados, que junto a la restricción vehicular influyó en el abastecimiento de alimentos.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 01/01/2021