CEPB rechaza aumento al salario mínimo nacional del 2% y sus implicancias

En la necesidad de proteger las fuentes de trabajo y la estabilidad de las familias bolivianas, el gobierno y la COB opten aplicar aumentos que solo alcanzan a un número limitado de personas, perjudicando a la mayoría e induciendo la informalidad.
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) expresó su rechazo al acuerdo entre el gobierno nacional y la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB), que han fijado un aumento al Salario Mínimo Nacional del 2%, lo que además implicaría el incremento en otros componentes como el bono de antigüedad y el subsidio de lactancia.
La decisión señalada desestima, de manera irresponsable, los datos que evidencian la extrema gravedad de la situación económica, así como los pedidos y advertencias de los sectores productivos y los microempresarios, respecto a las consecuencias que una medida de esta naturaleza tendrá en el aumento del desempleo y la pobreza.
“Es incomprensible que en un momento en que necesitamos proteger las fuentes de trabajo y la estabilidad de las familias bolivianas, el gobierno y la COB opten por aplicar aumentos que solo alcanzan a un número limitado de personas, perjudicando a la mayoría e induciendo a un número mayor de personas a engrosar las filas de la informalidad porque tendrá menos oportunidades de conseguir un empleo digno”, señaló el comunicado de la CEPB.
La presión que se ejerce sobre las Mypes, las unidades productivas y las medianas empresas que actúan en la formalidad, no solo está llegando a niveles irracionales, sino que además va en aumento, y está conduciendo a una y muchas de ellas a la insostenibilidad, el desaliento o el colapso.
Asimismo advierten una vez más que este tipo de decisiones, asumidas sin consenso y con una perspectiva política, tendrán graves consecuencias, porque están afectando irremediablemente la delicada situación de la economía de las empresas y los emprendimientos.
A ello se suma, que además sufren los efectos del contrabando, la caída de los ingresos y, sobre todo, la incertidumbre que genera la persistencia de una grave pandemia que sigue castigando a los bolivianos.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 03/05/2021