CAMBIOS OBLIGADOS EN LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA POR LA PANDEMIA

La pandemia del coronavirus obligó a la industria farmacéutica boliviana a encarar drásticos cambios en su habitual desempeño para responder a una creciente demanda de medicamentos e insumos médicos y enfrentar las limitaciones de la cuarentena.
“Las restricciones a la libre movilidad y la sobredemanda de ciertos medicamentos condujeron a la industria farmacéutica a generar nuevas estrategias de operación como el trabajo por turnos con personal esencial” explicó Víctor Hugo Ayllón, presidente de Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana (CIFABOL).
A ello se sumaron las dificultades para la distribución y abastecimiento de medicamentos por las limitaciones impuestas a la libre circulación, además de la gestión de permisos para el transporte local e interdepartamental.
“La mayoría de las industrias se enfocó a la producción de los medicamentos requeridos tanto para la fase preventiva como para el tratamiento del covid-19. Algunas incrementaron y otras incursionaron en la producción de vitaminas, analgésicos, antipiréticos y antibióticos”, reveló el ejecutivo de Cifabol.
Destacó la producción nacional de ivermectina, hidroxicloroquina y, recientemente, de favipiravir. Para ello se requirió mejorar la tecnología existente en ciertas áreas productivas así como la incorporación de mayores conocimientos técnicocientíficos.
Las industrias farmacéuticas enfrentaron también los elevados adeudos que varias entidades públicas y de la seguridad social de corto plazo tenían con los proveedores nacionales.
Ayllón mencionó la presencia de medicamentos ilícitos, tanto de aquellos provenientes del contrabando como de los originados en la falsificación y adulteración, cuya presenciagenera una “competencia ilegal” con la industria farmacéutica nacional, generando pérdidas económicas calculadas en cerca de 20 millones de dólares.
“El riesgo al que se expone a la población con productos que no cumplen condición alguna para su comercialización es elevado porque puede implicar un agravamiento de la enfermedad o la muerte de la persona que los consume”, advirtió el ejecutivo.
En los últimos años, la industria farmacéutica sintió además la presión estatal por un proyecto de construcción de un complejo de medicamentos que competiría con la producción local, desplazándola.
“Participamos de una diversidad de reuniones con el gobierno demostrando que la capacidad instalada utilizada por las industrias farmacéuticas nacionales nos permitía satisfacer las necesidades de los principales medicamentos que se consumen en el país”, subrayó.
Argumentó que esa nueva fábrica debería enfocarse a la producción de medicamentos que, por su alta especialidad y la sofisticada tecnología requerida no son elaborados en el país. Citó el caso de las medicinas contra el cáncer, las vacunas o los retrovirales. Allí se justificaría una alianza público privada en su producción local.
Ayllón confía en que la industria farmacéutica superará la crisis y seguirá invirtiendo en equipos y tecnología para avanzar en la producción de los medicamentos e insumos que requiera la población boliviana.
Asociados de Cifabol
- Cofar
- Inti
- Grupo Alcos
- Inaltex
- Industria Sigma
- Industrias Albus
- Laboratorios Alfa
- Laboratorios Bagó
- Crespal
- Laboratorios Delta
- Febsa
- IFC Laboratorios Farcos
- Lafar
- Ifa
- Laboratorios Ifarbol
- Laboratorios Minerva
- Vita
- Laqfagal Farma
- Praxair Bolivia
- Terbol
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 16/03/2021