CÓMO REACTIVAR LA ECONOMÍA

Un Fondo estatal de Reactivación Económica que canalice créditos a las micro y pequeñas empresas en condiciones blandas y un sistema de “garantías estatales” para préstamos a las actividades más perjudicadas por la pandemia (hotelería, restaurantes, turismo y comercio) son las propuestas para reactivar la economía que plantea Jacques Trigo, quien fuera ministro, presidente del Banco Central y regulador del Sistema Financiero.
Tales medidas proporcionarán el capital de operación requerido para volver a operar y producir, y evitarán que las dificultades de caja se conviertan en problemas de solvencia.
Paralelamente, podría obligarse a la banca y a los intermediarios financieros a reducir sus tasas y comisiones por servicios bancarios para que disminuyan los costos operativos de los sectores productivos y de servicios. En compensación, el gobierno podría rebajar el impuesto a las utilidades (de 50% a 35%).
Trigo es una de las pocas personalidades del ámbito económico que se ha pronunciado con propuestas específicas para reactivar el aparato productivo tras la paralizante cuarentena. Próximos a la flexibilización del confinamiento, el silencio de quienes formulan políticas resulta inquietante.
Otro frente de acción es el sistema financiero donde Trigo sugiere la aplicación de mecanismos ágiles de apoyo a la liquidez de las entidades financieras para que cuenten con recursos suficientes para cubrir los futuros préstamos. Para evitar problemas de solvencia en las entidades de intermediación financiera propone liberar las previsiones genéricas por riesgo adicional y las previsiones cíclicas que representan el 1,1% de la cartera bruta.
El ex ministro sostiene que el gobierno debe garantizar la estabilidad macroeconómica y para ello son necesarias políticas que permitan eliminar los déficits gemelos y proporcionen certidumbre a los proyectos de inversión con ciertas variables clave como los precios internos, los salarios, la evolución del tipo de cambio y la tasa de interés.
Considera indispensable eliminar todas las barreras a la inversión privada nacional y extranjera con una nueva Ley de Inversiones que incluya incentivos generales y específicos, así como flexibilización de las leyes laborales.
Plantea un impuesto especial a las familias de mayores ingresos para cubrir las necesidades de los más pobres y ampliar las prestaciones económicas a las familias que no están recibiendo los bonos estatales. Agilizar los pagos por deudas que mantiene el Estado con el sector privado. Suspender y/o renegociar los pagos de la deuda externa. Priorizar los bienes de industria nacional en las compras estatales e incrementar el arancel para bienes prescindibles.
Propone el cierre o transferencia de las empresas públicas creadas en el anterior Gobierno y reformular el presupuesto reasignando partidas a salud y educación.
Considera necesario generar confianza en la ciudadanía mediante acuerdos con la cooperación internacional que muestren el respaldo que está recibiendo el país. Es imprescindible una Reforma del Sistema Judicial dotándolo de absoluta independencia y establecer políticas de formalización de la economía.
Gran parte de estas sugerencias requieren de un Gran Acuerdo Nacional capaz de dotarle al país de una estabilidad política y social, que permita un Pacto Fiscal que comprenda una reforma fiscal amplia orientada al crecimiento con justicia social, anota Trigo.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 01/01/2021