Bolivia: mayor pobreza

El 37,2% de la población boliviana se encuentra en situación de pobreza, en tanto que el 12,9% de la población nacional se halla en condición de pobreza extrema para el año 2019, según la actualización de la canasta básica de alimentos y de las líneas de pobreza y pobreza extrema realizada por el INE.
Tal actualización revela que en los últimos cuatro años se habrían incrementado la pobreza tanto en área urbana como en la rural, contrariamente a lo que señalaba el discurso oficial del anterior gobierno.
Obedeciendo a razones técnicas, el INE procedió a la actualización de los datos de la canasta básica que llevaban un rezago de 30 años. Hasta 2019, la medición de las líneas de pobreza que el INE estaba basada en canastas inmersas en la Encuesta de Presupuestos Familiares de 1990-1991 para el área urbana y de la Encuesta de Evaluación de Impacto del Fondo de Inversión Social de 1997 en el caso rural.
A partir de 2020, la actualización de las canastas básicas de alimentos para las áreas urbanas, resto urbano y rural es calculada a partir de la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) 2015-2016.
Según la actualización, los datos oficiales que deben tomarse en cuenta desde ahora son los siguientes para pobreza: 43% (2016), 42,2% (2017), 39,9% (2018) y 37,2% (2019). Estos datos difieren en 3,5 puntos porcentuales respecto a la serie anterior para el 2016 que era de 39,5%; en 5,8 puntos para 2017 que era de 36.4%; y en 5,3 puntos porcentuales para 2018 cuando alcanzaba a 34.6%.
En cuanto al indicador de extrema pobreza el dato oficial establece: 19% (2016), 18,4% (2017), 15,3% (2018) y 12,9% (2019). Difieren en 0,7 puntos porcentuales respecto a la anterior serie de 2016 que era de 18,3%; 1,3 puntos porcentuales para 2017 que era de 17,1%; y en 0,1 puntos porcentuales para 2018 cuando alcanzaba a 15,2%.
La línea de pobreza extrema representa la cuantía monetaria mínima para adquirir una canasta básica de alimentos que permitirá cubrir las necesidades nutricionales diarias de una persona; en tanto que, la línea de pobreza además de incluir los gastos alimentarios, incorpora otros gastos esenciales en bienes o servicios como vestimenta, salud, educación, servicios básicos, vivienda, entre otros, indica una publicación del INE.
La institución explica que el recalculo de la incidencia abarca a los últimos cuatro años, es decir a partir de la gestión 2016, pues querer replicar una serie más larga implicaría el uso de supuestos alejados de las consideraciones metodológicas actuales.
Rubén Aguilar, Director General Ejecutivo interino del INE señaló que “toda la labor técnica que sustenta esta actualización, fue sometida a los más altos estándares a nivel internacional y fue discutida con un equipo de especialistas del Banco Mundial, los cuales asintieron con la rigurosidad técnica del trabajo”.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 20/07/2020