Bolivia y la alemana ACI Systems reanudan negociaciones para el litio

Luis Arce denunció que uno de los objetivos del golpe de Estado fue tomar el control de las reservas de litio, frenando el contrato con la firma alemana.
Pese a la negativa de sectores sociales de Potosí. El Estado boliviano y la empresa alemana ACI Systems reactivaron las negociaciones para continuar con el proceso de industrialización del litio en el salar de Uyuni, del departamento de Potosí, proyecto que se habría paralizado por un gobierno de facto, dijo Luis Arce Catacora, el presidente de Bolivia, durante una conferencia de prensa, junto a su homólogo de México, Andrés Manuel López Obrador.
El presidente de Bolivia informó que Bolivia reanudó las negociaciones con Alemania para la industrialización de sus reservas de litio. También abrió la posibilidad de la participación de otros países que ofrezcan mejor trabajo y tecnología.
Para el mandatario boliviano, uno de los objetivos del golpe de Estado, ocurrido en noviembre de 2019, fue tomar el control de las reservas de litio, que hasta esa fecha registraba un importante avance mediante un acuerdo suscrito con la firma alemana, en el cual el Estado boliviano era el socio mayoritario del proyecto de industrialización que permitiría producir y exportar baterías de litio desde Bolivia.
“Felizmente, con el retorno de la democracia en Bolivia, el Estado recupera, estamos reiniciando todo este elemento, todas estas negociaciones que se tenían con Alemania”, dijo el mandatario, según reportó ABI
Arce también dejó abierta la posibilidad de asociarse con otros países interesados en el proyecto de industrialización del litio boliviano, “que pudieran hacer un mejor trabajo y ofrecernos una mejor tecnología”.
El informe que brindó, señaló que, Bolivia en este momento cuenta con la Planta Industrial de Cloruro de Potasio, que produce agrofertilizante que venía siendo exportado, además de la producción de baterías de litio en pequeña escala —en la planta piloto— para una fábrica de vehículos eléctricos instalada en Cochabamba.
“Nuestro modelo (económico) ha puesto fin a ese saqueo de nuestros recursos naturales y el Estado es el que lo hace y se beneficia toda la población a través de estos mecanismos de redistribución del ingreso”, manifestó Arce Catacora.
Franklin Molina, ministro de Hidrocarburos y Energías, también afirmó que el gobierno de facto paralizó durante 11 meses el plan de industrialización del litio que comenzó hace más de una década en Bolivia, sin mencionar las movilizaciones y negativas del pueblo potosino sobre el mismo.
Un proyecto que se compone de diferentes etapas, entre ellas el desarrollo de la investigación científica, la instalación de plantas piloto para la elaboración de baterías de litio (concluida), la producción a escala industrial del cloruro de potasio (concluida y en operación), la planta de carbonato de litio (en construcción), entre otros proyectos.
Una vez constituida, el 2018, la Empresa Mixta entre Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y la alemana ACISA para la industrialización del litio en Bolivia, la cual tenía el objetivo de la producción industrial de Hidróxido de Litio e Hidróxido de Magnesio, a partir de la salmuera residual del Salar de Uyuni y la comercialización de los productos generados en el mercado nacional e internacional.
La inversión que se pretendía realizar ascendía a aproximadamente 300 millones de dólares (51% YLB Corporación y 49% ACISA), con una inversión total de 1.300 millones de dólares. Se decía que los ingresos brutos de aproximadamente 2.200 millones de dólares al año y la creación de entre 500 y 1.000 empleos directos en Bolivia y empleos indirectos.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 25/03/2021