Bandas de precios hacen daño a la economía boliviana

Las “bandas de precios” afectan a la cadena productiva de la soya, que es el producto estrella del oriente boliviano y además por que distorsionan el mercado y perjudican la reactivación económica del país y la urgente generación de empleo.
Ante las medidas de emergencias adoptadas por ANAPO en rechazo a la implementación de Bandas de Precios para la Harina de Soya, el Colegio de Economistas de Santa Cruz sustentaron que la banda de precios hace daño a economía Boliviana, señalados en cinco puntos
El primero es que en toda economía los precios son valores determinados por la ley de la oferta y la demanda, en el caso de los commodities o materias primas, el precio internacional estará determinado por la oferta y demanda internacional. Por otra parte, el precio interno se basa en el coste de producción, la demanda interna y los precios internacionales menos los costos de exportación.
El segundo punto del pronunciamiento señala que las bandas de precios son básicamente controles de precios máximos, es decir que alguna parte de la producción total no estará sujeta a la oferta y demanda.
Entonces, en caso de haber un precio superior al techo, el productor no tendrá la oportunidad de vender en mejores condiciones y, por el contrario, si el precio es tan bajo que no cubra ni los costos de producción, el productor estará desprotegido y deberá asumir las pérdidas. Esta es la situación de desventaja que reclama el productor agrícola.
El tercer punto hace mención que la mejor estrategia para el gobierno boliviano, es dejar funcionar al mercado y, en paralelo fomentar a que los agricultores incrementen su producción principalmente con el aumento de la productividad; mediante acciones contundentes como: liberar el pleno uso de la biotecnología, brindar asistencia técnica hacia mejores prácticas agrícolas, facilitar el registro de maquinaria para garantías no convencionales, impulsar la mecanización y apoyar la comercialización, brindar seguridad jurídica y otros
En el cuarto muestran el caso ilustrativo que pasó con la quinua o grano de oro boliviano como se conoce, pero que se produce en la región andina. Ante la subida del precio internacional, el gobierno impulsó a que los productores aprovechen este boom y fue así que los productores ampliaron la superficie cultivada y mejoraron sus condiciones de producción.
Si bien, en sólo 5 años, el precio de la quinua en el mercado interno pasó de Bs 250.- a Bs 800.-, y a pesar de ser la quinua un producto muy importante para la alimentación en vastas regiones pobres de Bolivia, acertadamente el Gobierno Nacional no puso “Bandas de Precios” ni ninguna otra traba a su producción. Como resultado, los productores de quinua pueden producir más para el país y han mejorado sustancialmente la condición de los pobladores de las zonas productivas.
Finalmente en el quinto punto resaltan que por lo expuesto, la institución manifiesta su desacuerdo con las “bandas de precios” por que afectan a la cadena productiva, en este caso de la soya, que es el producto de estrella del oriente boliviano y además por que distorsionan el mercado y perjudican la reactivación económica del país y la urgente generación de empleo.
“Por el contrario, se sugiere que sector agrícola más bien sea potenciado con las acciones arriba descritas y se aproveche su capacidad de captar divisas que repongan la pérdida progresiva de las Reservas Internacionales Netas, concluyó el manifiesto.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 26/02/2021