2020, EXPECTATIVAS SOBRE LA ECONOMÍA BOLIVIANA

Publicado el 03 feb 20 - 04:00 AM UTC.
2020, EXPECTATIVAS SOBRE LA ECONOMÍA BOLIVIANA
Expectativas

Si bien en Bolivia atravesamos por un periodo de relativa paz político-social, los resultados del proceso electoral y los necesarios ajustes que requiere la economía se yerguen como nubes grises en el horizonte.

Hidrocarburos, inversión y mercados: Bolivia seguirá siendo proveedor de gas en la región, aunque en un contexto diferente, porque Brasil y Argentina dejaron de depender del gas boliviano, pues disponen de producción propia y son capaces de importar y re gasificar GNL, anotó el analista en hidrocarburos, Bernardo Prado.

El Gobierno debe concentrar todos los esfuerzos para lograr buenas negociaciones al momento de tratar las nuevas condiciones de exportación y los nuevos precios. Deben encararse políticas de expansión de mercados e inversiones en la cadena productiva.

Respecto a nuevos clientes, considera que debería apuntarse a consolidar el mercado brasileño más próximo a la frontera con Bolivia. Otro potencial mercado es el norte de Chile, aunque para ello debe superarse los obstáculos políticos que entraban la relación bilateral. Dar continuidad a la agenda de industrialización.

Industria - levantar los obstáculos al crecimiento: La expectativa de crecimiento del PIB del sector industrial manufacturero en 2020 se sitúa entre 3% al 3,5%, aunque “continuará la ralentización de la economía”, señaló Ibo Blazicevic, presidente de la Cámara Nacional de Industrias.

Sin embargo, dijo que “con el nuevo gobierno se abre una ventana de oportunidad para levantar los obstáculos a la inversión industrial manufacturera como son la excesiva presión tributaria, la ausencia de una ley de inversiones que fomente la atracción de capitales, los altos costos laborales, la excesiva burocracia estatal, la lucha contra el contrabando”.

Comercio - recuperar la institucionalidad y confianza: El 2020 debería destacar por la recuperación de la institucionalidad y la generación de un clima de confianza para lo que es preciso generar señales fuertes, a través de cambios en la normativa laboral, tributaria y de inversiones, mencionó Rolando Kempff, presidente de la Cámara Nacional de Comercio.

Estima necesario desmotar el esquema coercitivo que se ha construido en torno a la inversión privada, eliminando las sobre regulaciones, los excesos normativos y modernizando disposiciones laborales y tributarias.

Debería desplegarse un trabajo conjunto entre las organizaciones empresariales y el gobierno central y las instancias departamentales y municipales para generar políticas que reactiven la economía nacional y fomenten la inversión.

Sistema financiero - mantener la estabilidad y seguir creciendo: La banca experimentará la libertad de vivir fuera del yugo de un gobierno represor del libre mercado que impuso un esquema de trabajo forzado, exprimiéndola para cumplir su agenda política, aseguró Jaime Dunn, especialista en servicios financieros.

Las entidades financieras aprendieron a lidiar con la presión de la Ley Financiera que imponía porcentajes elevado para el crédito y ahora tienen el desafío de preservar la expansión alcanzada. Se espera que para las AFPs concluya el largo período de incertidumbre sobre su administración con una Gestora Publica, que asegure la rentabilidad de las pensiones.

El mercado de valores debe seguir creciendo para complementar el trabajo de la banca tradicional, con la creación de nuevos productos que igualen a los de las entidades bursátiles de la región.

Exportaciones - pacto social y productivo: Los déficit fiscal y comercial deben ser encarados mediante un gran pacto social y productivo que fortalezca las potencialidades que tiene Bolivia para su desarrollo e identifique sus debilidades y necesidades, sostuvo Gary Rodríguez, gerente general del IBCE.

El mayor desafío para el comercio exterior es producir más y para eso hay que invertir más. “Hay que generar más excedentes para exportar y tenemos que importar menos. Eso pasa por formalizar la economía para recaudar más y endeudarnos menos”, acotó.

Explicó que es imperioso reponer las reservas internacionales para que la confianza en la economía y en la moneda nacional sea duradera .

Sugiere una promoción selectiva de las exportaciones, con aquellos productos tradicionales y no tradicionales más competitivos.

Minería - nuevas políticas de producción: El 2020 se muestra incierto para el sector minero. Los precios del zinc, del plomo y del estaño descendieron, lo que obligará al Estado implementar políticas para evitar que los ingresos al Estado disminuyan, explicó, Héctor Córdova, especialista de la Fundación Jubileo.

Los desafíos incluyen la instalación de plantas de hidrometalurgias para procesar zinc y antimonio, asegurar la explotación del yacimiento aurífero de Amayapampa y frenar la pérdida de regalías de los operadores auríferos. Debe ponerse en marcha del nuevo ingenio de Huanuni y determinarse el futuro de la fundición de Karachipampa, hoy paralizada.

Se espera decisiones sobre la refundación de COMIBOL, la industrialización del litio, del hierro del Mutún, además de la regularización ambiental de las cooperativas mineras.

Construcción - crecimiento bordeará el 2%: El crecimiento de la construcción bordeará este año el 2% si no se adoptan medidas en favor del sector, apuntó Javier Arze, gerente General de la Cámara de la Construcción de Santa Cruz.

Se sugiere “una Ley que regule la participación de las empresas constructoras extranjeras para que se presenten a las licitaciones públicas en asociación o sociedad con empresas bolivianas, donde éstas tengan una participación de al menos 30%”.

Otra propuesta es convertir la Planilla de Avance de Obra en un Título Valor que sea transable en las entidades del sistema financiero nacional, para resolver los problemas de liquidez de las empresas constructoras.

Se plantea también reorientar la programación de los proyectos de inversión pública hacia los que sean intensivos en mano de obra por su efecto multiplicador de la actividad económica.

Agricultura - año inflexión para el crecimiento: El sector agropecuario espera que el 2020 constituya un punto de inflexión para retomar el crecimiento sostenido en base a políticas que den certidumbre a las inversiones y a iniciativas orientadas a fortalecer el aparato productivo nacional, apuntó Reinaldo Díaz, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente.

“Es la hora del campo. La expectativa del sector es construir con todos los actores de la cadena agropecuaria y las autoridades actuales una propuesta de desarrollo para Bolivia”, añadió Díaz.

Aseguró que la superficie cultivada en Santa Cruz se mantendrá estable aunque se pretende que la producción de granos crezca, al igual de la caña, lo que permitirá rebasar las 15 millones de toneladas de producción agrícola. Se confía en la recuperación generalizada de los precios y de la actividad pecuaria en carne bovina, porcina, leche, carne de pollo y huevo.



Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 03/02/2020

Foto: Expectativas