¿EXISTE EN BOLIVIA UNA CULTURA DEL SEGURO?

Una cultura del seguro es el proceso que permite a las personas mejorar su comprensión de la actividad aseguradora, sus conceptos y los riesgos existentes. A través de información, enseñanza y/o asesoramiento, ésta es capaz de desarrollar las habilidades y confianza precisas para adquirir mayor conciencia de los riesgos y oportunidades que ofrece el seguro y, de esta manera, tomar decisiones informadas, saber a dónde acudir para pedir ayuda y llevar a cabo cualquier acción eficaz para mejorar su bienestar y seguridad.
En Bolivia todavía existe una débil cultura del seguro y ésta tiene una relación directa con la información, promoción y oferta que las empresas aseguradoras brindan a la población, como con las políticas que las autoridades realizan en torno al tema. Invertir para tener la vida y los bienes asegurados siempre es una buena opción y, por lo tanto, es importante tener una consciencia de prevención, factor que también falta mucho por desarrollar en las mentes bolivianas.
En Bolivia existen 19 compañías de seguros reguladas, entre seguros de personas, que tienen por objeto asegurar a la persona natural, brindando coberturas de vida, salud o integridad física; y seguros generales y fianzas, que brindan pólizas de cobertura que cubren los riesgos que afectan los bienes o al patrimonio de personas y/o empresas.
De acuerdo a la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS) es importante promocionar una cultura del seguro en el país, con el objetivo de tener algún respaldo en caso de una eventualidad. La APS es la entidad encargada de efectuar la fiscalización, el control y la regulación de las compañías aseguradoras.
La situación en el país
De acuerdo a datos de la Asociación Boliviana de Aseguradoras (ABA), el porcentaje de penetración de los seguros en Bolivia llega al 1,5%, es decir, de las primas totales versus el Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el promedio regional de penetración es de más del 3%.
La penetración de los seguros en el mercado nacional, de alrededor del 1,5%, con un gasto promedio en seguros de $us 43 per cápita, es bajo tomando en cuenta a otros países, como por ejemplo Chile, que alcanza los $us 600 per cápita.
Según expertos, si bien todavía se está empezando a forjar una cultura del seguro en el país, su promoción es necesaria por parte de los promotores de productos, especialmente del sector público responsable de la creación de políticas que permitan realizar cambios importantes para el sector, además de promover la competencia en beneficio de la población.
Ferias de Pensiones y Seguros
La Feria de Pensiones y Seguros tiene el objetivo de promocionar y dar a conocer más sobre la industria aseguradora de Bolivia para que la población esté bien informada y, en base a ello, pueda tomar decisiones acertadas a la hora de adquirir un seguro.
Estas acciones son importantes para desarrollar políticas públicas conjuntas con el sector asegurador a favor de la población boliviana y de los sectores sociales más vulnerables y desprotegidos, con el fin de ampliar el acceso al seguro, en un esfuerzo conjunto público-privado.
El año pasado se celebró la 5° versión de este evento, donde los visitantes pudieron comparar los productos y elegir el seguro más adecuado para sus necesidades. Del mismo modo, en estos eventos las personas pueden informarse sobre las ventajas de contar con este tipo de servicios.
Tal como sucedió en todas sus versiones anteriores, esta última Feria del Seguro tuvo el respaldo de la Autoridad de Pensiones y Seguros (APS), y el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.
Algunas de las compañías que participan regularmente en estos eventos son Alianza, BISA, La Boliviana Ciacruz, Seguros Illimani, Fortaleza, Nacional Seguros, Bupa, Crediseguro, Seguros Provida, La Vitalicia y UNIVIDA. Del mismo modo, las administradoras de fondos de pensiones Futuro de Bolivia y Previsión.
Principales retos
El principal reto consiste en desarrollar nuevas formas de colocación de seguros a través de todos los desarrollos tecnológicos que actualmente existen.
Asimismo, la industria debe adaptarse a los nuevos riesgos que existen, pero también a los que han ido desapareciendo gracias al desarrollo tecnológico (como los vehículos autónomos sin conductor), así como a los peligros a los que un asegurado podría estar expuesto en cuestiones climáticas o relacionadas con la ciberseguridad, entre otras.
Es muy probable que en los próximos años observemos un crecimiento en ciertos ramos de la industria, como los seguros de vida, los seguros de vida ligados a inversión y los de daños. Sin embargo, el elemento más importante para que el sector siga reportando cifras positivas es que la población logre, finalmente, comprender su importancia.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 28/01/2020
Foto: Cultura de seguros