¿CUÁNTO MUEVE LA INDUSTRIA FARMACÉUTICA EN EL PAÍS?

La industria farmacéutica en Bolivia es relativamente nueva. Recién en la década de 1940 surgieron los primeros laboratorios farmacéuticos que utilizaban insumos importados para reproducir medicamentos con licencias de laboratorios extranjeros.
Desde 2004 se calcula a este mercado en el país en, aproximadamente, 100 millones de dólares americanos de ventas anuales, tomando en cuenta transacciones con farmacias, instituciones estatales y privadas, hospitales, clínicas, entre otros, que comparado con otros países es un mercado pequeño.
En el país se cuenta con la Lista de Medicamentos Esenciales (Liname), actualizada permanentemente por el Ministerio de Salud, donde se registran un total de 651 productos farmacéuticos entre los más importantes y de mayor consumo en el país, de los que la industria farmacéutica boliviana está en capacidad de producir más del 70%.
Actualmente, existen 31 laboratorios bolivianos que fabrican medicamentos en Bolivia, los mismos que abastecen a casi 5000 establecimientos farmacéuticos, entre cadenas y farmacias de barrio. Asimismo, atiende los requerimientos de más de 3300 establecimientos de salud, entre hospitales, clínicas, centros de salud e incluso las postas más pequeñas.
Innovación en el sector
La inversión de la industria farmacéutica en innovación en todo el mundo es de más de 132.000 millones de euros cada año, lo que convierte a este sector en el gran dinamizador de la investigación biomédica.
En esta industria, la irrupción de la nueva Medicina de Precisión está cambiando la forma de afrontar la I+D biomédica y el propio desarrollo de los medicamentos, abriendo la puerta a nuevas posibilidades terapéuticas en beneficio de los pacientes.
Actualmente, las compañías farmacéuticas mantienen en desarrollo más de 6.300 proyectos de investigación de nuevos tratamientos en fases clínicas, según datos de la asociación estadounidense de la industria farmacéutica PhRMA. De ellos, más de 700, alrededor del 12%, están específicamente destinados a combatir enfermedades raras y, por lo tanto, catalogados como potenciales medicamentos huérfanos.
Fruto de ese nuevo abordaje de enfermedad y paciente surgen tratamientos revolucionarios, medicamentos con mecanismos de acción innovadores, nunca empleados anteriormente para una enfermedad concreta.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 15/10/2019
Foto: Farmacia