¿CÓMO ENCONTRAR A LOS MEJORES BUFETES EN TIEMPOS DE CRISIS?

Bolivia está más de dos meses en una situación nueva para todos, pues el confinamiento estaba fuera de los planes de cualquier persona y mucho más de las empresas. La lucha contra el COVID-19, con la cuarentena como una de las mejores medidas de prevención, está afectando de distintas maneras a los diferentes sectores de la economía. Esta crisis está haciendo que las empresas necesiten asesorías jurídicas con mayor intensidad, lo que, a su vez, pone a prueba el trabajo de los bufetes de abogados.
Expertos señalan que las asesorías jurídicas que han dedicado más tiempo y recursos a la mejora de su modelo operativo están adaptándose mejor a las circunstancias y, también, atendiendo mejor las necesidades de sus clientes.
Lo anterior se refiere a un modelo operativo que se concreta en tener una visión estratégica que permita priorizar realmente lo más importante para el negocio, y en haber realizado una reflexión profunda sobre cuál es la misión, qué cosas debe incluir o no el catálogo de servicios, qué riesgos legales debe gestionar y cómo hacerlo.
Esa inversión en el modelo operativo permite a la asesoría conocer lo que es clave para la organización y para el negocio, y ayuda a priorizar en la labor. Es evidente que ahora hay que dar prioridad a las necesidades más urgentes en cada momento. No obstante, una vez atendidas, hay que seguir facilitando la marcha normal del negocio e intentar que la actividad se mantenga.
Ante esto, ¿qué debe tomar en cuenta una empresa al momento de elegir un bufete de abogados en tiempos de crisis? De acuerdo a Mauricio Torrelio, abogado corporativo y de propiedad intelectual, especialista en tecnología y finanzas corporativas, el cliente debe tomar en cuenta cuatro aspectos clave: capacidad de respuesta, digitalización, eficiencia y confianza. Estos aspectos pueden profundizarse en lo siguiente:
- Experiencia: Fundamental. Sólo abogados experimentados podrán ofrecer el mejor asesoramiento y cuidar mejor los intereses de sus clientes.
- Primera consulta: Una vez se hayan reducido las opciones a algunos bufetes de abogados, lo mejor es realizar la consulta con éstos. En la primera, el letrado podrá opinar sobre la situación, explicará la línea de actuación y el posible recorrido jurídico. Es un contacto vital para conocer cómo se estructurará el caso.
- Coste: Es importante conocer los honorarios con todos los escenarios posibles. El precio es, sin lugar a dudas, un elemento diferenciador.
- Confianza: Hay que asegurarse de que el abogado que hay detrás del caso es de total confianza.
- Capacidad de respuesta: En momentos de crisis, como éste, es trascendental que el abogado tenga una capacidad de respuesta rápida y eficiente. En estos momentos no se puede perder el tiempo. Al contrario, se deben tomar acciones y decisiones “sobre la marcha”, que además sean las correctas, para continuar con una buena asesoría.
- Digitalización: Esta crisis nos ha puesto en la necesidad de recurrir más a la tecnología para seguir conectados, trabajando y cumpliendo con, al menos, la mayoría de nuestras actividades que solíamos tener antes. Un bufete que no esté siguiendo una transformación digital, sin duda, no será una buena opción.
La tecnología, que ya estaba presente de forma creciente en los presupuestos de la asesoría y en los planes de muchos bufetes, cobrará mayor relevancia, puesto que no es posible estar preparado para todas las eventualidades, pero la eficiencia, la flexibilidad y la reducción de riesgos que aporta son de gran ayuda.
Cuando este momento pase, habrá que hacer una valoración del impacto en la organización y, por ende, en la asesoría jurídica. En un contexto económico complejo, la presión de costes sobre la dirección de asesoría jurídica se verá, en muchos casos, incrementada, y la capacidad de hacer más eficiente el trabajo será clave.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 29/05/2020
Foto: Encontrar Mejores Bufetes