BALANCE 2019

Desde 2015, Bolivia arrastra déficits importantes: fiscal y en cuenta corriente. Ese desfase ha sido financiado con la adquisición de deuda externa (que supera los 11.000 millones de dólares) y con la reducción de reservas internacionales (que entre 2014 y 2019 pasaron de 15.000 millones de dólares a menos de 7.000 millones).
Hidrocarburos
La actividad de los hidrocarburos en Bolivia se encuentra estancada. En exploración no se obtuvo los resultados que permitan reponer e incrementar las reservas de gas. “Pareciera que el mar de gas sobre el cual supuestamente Bolivia se encontraba se ha evaporado”, anotó Bernardo Prado, especialista en hidrocarburos.
Una de las causas es la baja en la producción de hidrocarburos, gas y petróleo. En cinco años en Bolivia se invirtió 1.243 millones de dólares en actividades de explotación para obtener un incremento de apenas el 4,67% en la producción de gas natural. ''Entre 2006 y 2010, el volumen promedio de gas natural producido en Bolivia diariamente fue de 40,5 millones de metros cúbicos'', afirmó Prado.
Industria
El masivo contrabando, el incremento de los costos salariales, la burocracia estatal, la excesiva presión fiscalizadora y la conflictividad social post electoral conspiraron contra el crecimiento del PIB industrial en 2019. Se estima que este indicador se situará en torno al 4% con tendencia declinante, mientras que en 2018 se creció en 5,52%, explicó Ibo Blazicevic, presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI).
En 28 días de conflictividad social, la tasa de crecimiento del PIB industrial manufacturero de Bolivia perdió entre tres a cuatro décimas. “Se tenía previsto un crecimiento del PIB industrial nacional de 4,5 %, pero esa tasa descenderá a 4,1%”, manifestó.
Cálculos preliminares estiman para el sector pérdidas superiores a los 53 millones de dólares por los 28 días de conflictividad social tras las cuestionadas elecciones de octubre.
Comercio
El sector comercial boliviano no crecerá este año más allá del 4.5%, una de las tasas más bajas del último período. En este resultado influyó no solo el momento de conflictividad social que vivió el país, sino también los problemas registrados en naciones vecinas que terminaron afectaron negativamente la dinámica del comercio exterior, comentó Rolando Kempff, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC).
Según datos oficiales, al primer semestre la actividad comercial había crecido en un 5,15% respecto al mismo periodo del 2018. “Esta cifra, estaba por encima de los datos observados en los últimos tres años, cuando se alcanzó tasas menores al 5%”, mencionó el ejecutivo.
Sistema financiero
2019 fue el primer año en que las entidades de intermediación financiera estuvieron libres de la presión de la Ley de Servicios Financieros que otorgó un plazo de cuatro años para que los bancos múltiples destinaran un mínimo del 60% de su cartera en créditos productivos y de vivienda social y los Bancos Pyme y las Entidades Financieras de Vivienda un 50%, explicó Jaime Dunn, especialista en servicios financieros, quien sostiene que el desafío será preservar esos niveles.
“A octubre pasado, la rentabilidad ROE llegó a un 12%, nivel inferior al 18% alcanzado por el sistema su mejor momento. Sin embargo, claramente, la rentabilidad está de subida”, apuntó Dunn. El ejercicio 2019 mostró que el crecimiento sostenido de los depósitos del público llegó a un punto de inflexión. A octubre 2019 el volumen de depósitos alcanzó a 178.8 mil millones de bolivianos, frente a 179, 4 mil millones con que cerró la gestión 2018. En el mismo periodo, la cartera subió de 170,6 mil millones de bolivianos a 181,6 mil millones.
Comercio exterior
La gestión 2019 consagró el quinto año consecutivo con déficit comercial. “Hasta octubre, los datos del INE dan cuenta de 7.376 millones de dólares en exportaciones y de 8.123 millones de dólares en compras externas, dando como resultado una balanza comercial deficitaria de 748 millones de dólares, un 80% superior al desfase registrado durante los 10 primeros meses del 2018”, explicó Gary Rodríguez, gerente General del IBCE.
Sostuvo que este saldo responde a un retroceso en el valor exportado que, hasta octubre, registró un descenso del 5%, respecto a la gestión precedente, mientras que en el volumen la disminución fue del 19%. En base a estos datos, Rodríguez estima que el comercio exterior en 2019 tendrá un cierre deficitario de mil millones de dólares.
La baja performance de las exportaciones se focalizó en los hidrocarburos, concretamente en el gas natural, debido a las menores compras de Brasil y Argentina. En los 10 primeros meses del 2019 el volumen de esas ventas cayó en 25% y el valor en 18%.
Minería
El 2019 estuvo marcado por la caída de los precios del zinc, el plomo y el estaño y por un alza para la plata y el oro. Se prevé que la producción de los distintos metales subió ligeramente para todos los metales y significativamente, para el oro, según la evaluación de Héctor Córdova, especialista minero de la Fundación Jubileo.
“Los distintos operadores han mantenido su nivel de producción. COMIBOL, Huanuni y Colquiri tendrán un ligero descenso en ingresos porque cayeron los precios del estaño y del zinc. La baja cotización del zinc puso en aprietos a varias cooperativas de Potosí, situándolas al borde del colapso ya que las comercializadoras, aplicaron una maquila más elevada para los minerales del zinc”, aseveró el entrevistado.
Construcción
El sector de la construcción cerrará la gestión 2019 con un crecimiento anual de 2,82%, una de las tasas más bajas de la última década, según estimaciones de la Cámara departamental de la Construcción de Santa Cruz.
“Este indicador está por debajo del promedio nacional de crecimiento del primer semestre que fue de 3,38%, algo que no había ocurrido en los últimos 10 años y que ratifica que se ha acentuado la ralentización del negocio”, resaltó Javier Arze, gerente de Cadecocruz.
Desde Santa Cruz
El crecimiento de la economía boliviana en 2019 no superará el 2%, una de las más bajas desde inicios de siglo. En esta previsión se incorpora dos componentes: el desempeño económico de la región y los conflictos políticos vividos en el país, según explicó Pablo Mendieta, subgerente del Centro Boliviano de Estudios Económicos de CAINCO.
Los datos oficiales del primer semestre, que daban cuenta de un crecimiento del 3,1%, ya confirmaban la desaceleración de la economía boliviana por la caída del 20% en el sector de los hidrocarburos, clave para las finanzas nacionales.
Otro factor decisivo fueron los efectos económicos de los conflictos políticos y sociales que se experimentaron después de las anuladas elecciones del 20 de octubre. Un cálculo interno que toma en cuenta el alcance geográfico, el impacto por mes y día y el apoyo implícito a las movilizaciones señala que se había dejado de producir en torno a 2% del PIB, con un costo económico de 1.000 millones de dólares, lo que repercutió en un menor dinamismo.
Agricultura
La producción agrícola en Santa Cruz se incrementó 6,3% a pesar de los precios internacionales negativos de los productos que en la gestión 2019 permanecieron por debajo de los niveles del 2018 y que mermaron en un 6% los ingresos del sector, informó el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Reynaldo Díaz. Por su parte, la producción pecuaria creció solamente en 2,3%.
En la campaña de invierno 2019, se logró producir 1,9 millones de toneladas de granos de soya, trigo, girasol, maíz, chía y sorgo, volumen similar al del invierno anterior.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 25/12/2019
Foto: Balance 2019