Núria Vilanova: CEAPI quiere contribuir al crecimiento de Bolivia y ya estamos actuando como catalizadores de oportunidades de negocio

En una entrevista con Nueva economía, la líder del CEAPi destaca cómo Bolivia, con su abundante potencial y recursos naturales, se perfila como una pieza clave para el futuro económico de la región
Núria Vilanova, presidenta de CEAPI, subraya el momento clave para Bolivia, donde el Consejo Empresarial actúa como puente para aprovechar su potencial en sectores estratégicos. Con un enfoque multisectorial, CEAPI está abriendo puertas a la inversión y colaboraciones que pueden posicionar al país como un motor de crecimiento para Iberoamérica.
- En un contexto de cambios geopolíticos, ¿qué acciones está tomando el CEAPI para promover relaciones de confianza y fortalecer el tejido empresarial iberoamericano? ¿Hay proyectos en marcha?
El Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI) tiene como lema creer, crear y crecer en Iberoamérica. No es solo una declaración de intenciones; es un conjunto de acciones que van desde favorecer la colaboración público-privada entre gobiernos y los socios de CEAPI a través de visitas de inversión, de la toma de contacto con los nuevos responsables económicos cada vez que hay una toma de posesión, o los encuentros con Jefes de Estado durante la semana de alto nivel de Naciones Unidas en Nueva York. A ello se suma acciones de Think Tank, porque queremos generar conocimiento y queremos que se conozca que apostamos por una determinada forma de hacer negocios vinculada de que la desigualdad no es rentable: no queremos que nadie se quede atrás.
Y, además, tenemos los congresos, que son una oportunidad de hacer negocios en sí mismos, pues reunimos a los máximos decisores de cada compañía; favorecemos la inversión de la mano de empresarios locales que conozcan las reglas del juego
- ¿Cuáles son los sectores estratégicos que el CEAPI está impulsando actualmente en Iberoamérica?
Sí, tenemos definidos cinco sectores estratégicos para el desarrollo de Iberoamérica, donde además hay mucho potencial de colaboración: energía y agua; minería; agroindustria; educación; y turismo.
Los dos primeros -energía y agua; y minería- son retos, en el sentido de que si no desarrollan con éxito se corre el riesgo de que Iberoamérica se quede atrás en la economía mundial. Por el contrario, tienen el potencial de convertirse en una gran ventaja competitiva para toda la región.
Los otros tres son oportunidades de crecimiento económico en sectores que generan tanto empleo como valor añadido. En CEAPI queremos ser proactivos en esta materia y vamos a crear foros en los que debatir, intercambiar experiencias y hacer propuestas parar impulsar la economía de toda Iberoamérica.
Uno, lo acabo de mencionar, es energía y agua. Ahí está el ejemplo de Cox, que adquirió la antigua Abengoa, y que son los líderes mundiales en agua; el otro es la minería. En ambos, Bolivia necesita recuperar su posicionamiento y competitividad. Y también debe impulsarse la agroindustria, en la región con más agua y mayor suelo cultivable del mundo. Y en lo que se refiere al potencial turístico, es enorme, y todavía apenas explotado.
- ¿Qué oportunidades ve en Bolivia para el empresariado iberoamericano y qué rol podría jugar el CEAPI en fortalecer los vínculos con el país?
Bolivia tiene un gran potencial en algunos de los sectores que me refería anteriormente.; tiene que poner en valor sus recursos naturales, particularmente el litio —necesario para la transición energética global—, abre importantes posibilidades de inversión en minería sostenible, energía, infraestructura y tecnología. Además, su ubicación estratégica la convierte en un nodo relevante para proyectos logísticos y de integración regional. Del mismo modo, en agroindustria y turismo sostenible tiene margen para crecer.
Y sin duda, CEAPI quiere contribuir a ese crecimiento. En Bolivia contamos con socios como Marilyn Cochamanidis, vicepresidenta corporativa en Alto las Palmas y que además en un miembro muy activo de nuestra Junta Directiva. Además, Carla Tejerina, directora Revista Cosas, forma parte de nuestro Consejo Asesor Internacional. Ambas realizan una gran labor en favor de Bolivia y de CEAPI; es decir en favor de todos los empresarios iberoamericanos. Otros socios destacados son José Luis Camacho, presidente de Nacional Seguros; o Jean Pierre Antelo Dabdoub, director de Mersur.
Y ese interés es creciente: en nuestro próximo Congreso, que se celebrará en Sevilla entre el 2 y el 4 de junio, por ahora ya contamos con 12 asistentes que vendrán desde Bolivia. CEAPI ya está actuando como un catalizador de oportunidades de negocio para Bolivia, y en un futuro lo será todavía más.
Creo que en el momento actual que vive Bolivia es esencial el facilitar ese contacto con empresarios de otros países, facilitando el crecimiento de las empresas bolivianas en otros mercados y, al mismo tiempo, atrayendo inversiones para cuando se recuperen la confianza, Porque por sus recursos económicos, materiales y humanos, Bolivia está llamado a ser uno de los grandes países de Iberoamérica. Una oportunidad que no se puede desaprovechar.
- ¿Qué tipo de desarrollo necesita Iberoamérica y qué papel deben jugar los empresarios en su construcción?
Iberoamérica necesita acelerar su crecimiento económico. Solo si se crece por encima del 4% se generan los recursos suficientes para reducir la desigualdad y mejorar los servicios públicos como educación o sanidad. Todo ello acompañado de una reducción del trabajo informal y de una reducción de la brecha salarial de las mujeres; factores que, simultáneamente, mejoran la protección social y la política fiscal.
Y, en Iberoamérica, al igual que en el resto del mundo, el futuro de los países cada vez está más vinculado con el de sus empresas. Es necesario que los gobiernos dejen de mirar con recelo a los empresarios y, sin embargo, les consideren aliados. Gobiernos y empresas tienen que ir de la mano y trabajar juntos para superar desafíos colectivos; porque juntos se llega más lejos.
No hay mayor muestra de confianza en un país que invertir en él; y para generar confianza hay que fortalecer la seguridad jurídica, la transparencia y la lucha contra la corrupción y la criminalidad. Es algo que los gobiernos lo saben.
- ¿Cómo aborda el CEAPI las diferentes realidades que hay entre los países y cómo se genera el consenso entre empresarios que pueden tener prioridades o enfoque distintos?
Los empresarios, como la propia sociedad, van por delante de los gobiernos. Con esto quiero decir que las empresas tienen una mayor capacidad para construir consensos, generar alianzas, buscar socios y comenzar a operar en otros mercados. En CEAPI tenemos claro el camino a seguir y por eso tenemos entre nuestros objetivos el favorecer que haya más empresas multiberoamericanas, es decir empresas que además de ser multilatinas den el salto a España y de ahí al resto de Europa. Antes solo ocurría al revés, empresas españolas que llegaban a Latinoamérica. Pero desde hace unos años es un fenómeno creciente pero que es imprescindible acelerar, sobre todo en el momento geopolítico que vivimos y en que Iberoamérica no puede quedarse aislada.
- Recientemente ha sido reconocida como una de las mujeres más influyentes en España, ¿que desafíos ve persisten para las mujeres empresarias y cuál es el mensaje que les deja?
Por mi propia experiencia sé que es el cambio es posible. Cuando comencé como emprendedora hace 35 años, España era muy diferente; a penas había referencias de empresarias que hubieran comenzado de cero. Afortunadamente, aunque todavía quedan techos de cristal, la situación ha cambiado mucho. Por ejemplo, las mujeres ya ocupan más del 40% de los puestos en los Consejos de Administración de las grandes compañías cotizadas. Hay que trasladar un mensaje de optimismo acompañado de trabajo y compromiso. En CEAPI nos lo tenemos muy en serio. En nuestros congresos siempre incluimos una jornada con el título de Mujer, Empresa y Liderazgo en que ponemos en valor todo lo que aporta la participación de las mujeres en las empresas; y reconocemos a aquellas empresarias que han destacado en su sector, como un estímulo para que otras sigan su camino.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 25/05/2025