Innovaciones tecnológicas para enfrentar la minería ilegal en la Amazonía boliviana

El evento fue organizado por el Grupo Interinstitucional de Trabajo en Oro Responsable (GIT-OR) y Conservación Estratégica (CSF).
El pasado 8 de octubre, representantes de instituciones nacionales e internacionales, organizaciones indígenas, sociedad civil y comunidad científica se reunieron en el Hotel Camino Real para el taller “Innovaciones tecnológicas para el monitoreo de impactos sociales y ambientales de la minería aurífera en la Amazonía de Bolivia”. El evento fue organizado por el Grupo Interinstitucional de Trabajo en Oro Responsable (GIT-OR) y Conservación Estratégica (CSF).
Un problema urgente: minería ilegal en la Amazonía
La minería ilegal de oro es una grave amenaza para la región amazónica boliviana. Impulsada por el alto precio internacional del oro, esta actividad se ha expandido especialmente en los departamentos de La Paz, Beni y Pando. Las operaciones informales y el uso intensivo de mercurio han provocado deforestación, contaminación de ríos y pérdida de biodiversidad. Actualmente, más de 478 mil hectáreas han sido afectadas, incluyendo áreas protegidas y territorios indígenas.
Tecnología satelital para el monitoreo ambiental
Uno de los temas centrales del taller fue el uso de tecnología satelital para vigilar en tiempo casi real la deforestación y la degradación causadas por la minería ilegal. Conservación Amazónica ACEAA destacó proyectos, como el MAAP, que utilizan imágenes de alta resolución para identificar cambios en la cobertura vegetal y el uso del suelo en la cuenca amazónica. Estas herramientas permiten emitir alertas rápidas, facilitando la intervención de autoridades y respaldando las denuncias de las comunidades afectadas. Gracias a la teledetección, es posible cuantificar con precisión la superficie deforestada, el número de dragas activas y los focos de contaminación, con un nivel de detalle sin precedentes en la región.
Calculadora de impactos socioambientales
Durante el taller se presentó la “Calculadora de Impactos de la Minería Aurífera”, una herramienta pionera en Bolivia que estima en términos monetarios los daños ambientales, sociales y económicos generados por la minería ilegal. Esta calculadora es útil para definir compensaciones y planificar inversiones en tecnologías libres de mercurio. Estudios de caso en Tipuani, Madidi y Apolobamba mostraron que el costo socioambiental supera con creces el valor del oro extraído, destacando los daños en salud pública y remediación ambiental. Por ejemplo, en Tipuani el impacto estimado supera los 300 millones de dólares, principalmente por riesgos asociados a la contaminación por mercurio.
Esta herramienta fue desarrollada en Brasil, en 2021, y Conservación Estratégica (CSF) trabaja desde agosto de 2024 en su adaptación al contexto boliviano.
Un llamado multisectorial para actuar
El taller concluyó con un panel multisectorial que reunió a representantes de la sociedad civil, periodismo de investigación, cooperación internacional, Ministerio Público y pueblos indígenas. Los expertos coincidieron en que la minería ilegal es una problemática compleja que requiere reformas legales, especialmente en el uso del mercurio, fortalecimiento institucional y alternativas económicas sostenibles para las comunidades vulnerables.
Se destacó la urgencia de coordinar esfuerzos entre diferentes sectores, proteger los derechos indígenas y combatir la corrupción para enfrentar la crisis en la Amazonía de manera efectiva.
La integración de ciencia, tecnología y participación territorial abre nuevas posibilidades para una gestión responsable de los recursos y la defensa colectiva de la Amazonía boliviana.
Los panelistas concluyeron que los impactos socioambientales superan ampliamente los beneficios económicos inmediatos, afectando la salud pública, la alimentación, la vivienda y la identidad cultural de las comunidades originarias.
Este taller fue posible gracias al Programa Paisajes Sostenibles de la Amazonía (ASL), financiado por el Global Environment Facility (GEF) y liderado por el Banco Mundial.
Nota editorial: Por Grupo Nueva Economía · Última actualización 10/10/2025